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La delincuencia también se reactiva

Tras el desplome histórico de criminalidad en el confinamiento, crecen la violencia de género y otros delitos | "Hay peleas, robos, alcoholemias positivas...; vuelve la normalidad", resumen

La delincuencia también se reactiva Hugo Barreiro

Duró lo que duró el confinamiento. Quizás algo más, pero la tregua parece haber llegado a su fin. Nos referimos a la delincuencia, que como consecuencia del estado de alarma y concretamente por las severas restricciones que existieron para andar por la calle, había experimentado un desplome histórico en Vigo. Ahora, avanzada la desescalada y tras relajarse las medidas al reanudarse la actividad laboral y volver a abrir comercios, bares y otros negocios, las cosas, hablando de criminalidad, están volviendo a ser lo que eran. Lo han podido comprobar en el juzgado de guardia: si durante las semanas de obligado encierro de marzo y abril acumularon jornadas sin un solo detenido, algo del todo excepcional, esto ya está cambiando. Se ha visto los últimos días. Durante el fin de semana, por ejemplo, tuvieron varios asuntos de violencia de género, delito que había caído a la mitad en el confinamiento. Y llegan también con más frecuencia otro tipo de casos. "Ya hay peleas, robos, conductores con alcoholemias positivas [ahora que se puede circular por las carreteras casi sin restricciones]...; se está volviendo a la normalidad", resumen las fuentes judiciales. Incluso, en la madrugada del sábado al domingo, se produjo un intento de homicidio.

Desde el 15 de marzo y hasta que en mayo arrancó la desescalada pocas justificaciones había para estar en la calle o ponerse al volante de un vehículo. Solo se podía salir para ir a trabajar, al súper, a la farmacia Así que, de forma lógica, la delincuencia se redujo. Con las viviendas ocupadas las 24 horas por las familias, apenas hubo asaltos en pisos. Con los comercios y bares cerrados, disminuyeron los robos en estos establecimientos. Y los habituales hurtos, que en 2019, por acudir a la última estadística anual, se producían a un ritmo de 9 diarios. Eso sí, los pocos negocios que podían abrir durante el encierro sí que sufrieron algún que otro atraco, especialmente las farmacias y las pequeñas tiendas de alimentación.

Un delito que sí continuó bastante activo durante el estado de alarma fue el trapicheo de drogasY creció -dadas las miles de identificaciones policiales que se hicieron en la calle de infractores del confinamiento- la localización de investigados sobre los que pesaban órdenes de busca y captura judiciales. Y, según la estadística del Ministerio del Interior del primer trimestre de este 2020, que arrojó la mayor caída en años de las cifras de delincuencia, también se mantuvieron al alza los ataques sexuales.Violencia de género

Pero casi todo el resto bajó. Significativo fue el descenso de las denuncias de violencia de género, algo que abogados y policías atribuyeron al miedo de las víctimas a denunciar al estar confinadas con su agresor. O a que, al no poder salirse a la calle con libertad, no hubo tantos quebrantamientos de órdenes de alejamiento en aquellos casos en que la mujer y el maltratador no viven juntos. Lo cierto es que el Juzgado de Violencia sobre la Mujer de Vigo solo tuvo 124 casos penales en las últimas 12 semanas: un año antes, en idénticas fechas, habían sido 227, así que el bajón fue del 48%.

Fuentes judiciales dicen que, en sintonía con lo que ven con otros delitos, el maltrato ya vuelve a aumentar. En uno de los casos de este fin de semana un joven logró detener la agresión de su padre a su madre en una casa de A Miñoca. La mujer contó a la Policía Local que, mientras estaba limpiando, su marido la acusó de haberle quitado el dinero y la atacó. Él, de 53 años, fue arrestado en una habitación del piso, cuando estaba tumbado sobre un colchón en ropa interior.

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