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Promociones a prueba de virus: aprobado un bloque de 39 pisos en Tomás Alonso

El proyecto tiene un presupuesto de tres millones | Refuerza la regeneración de la ribera de Vigo junto a las reformas de O Berbés y las dos actuaciones de Inveravante en la zona

Vista de la finca en la que se construirán las viviendas

Vista de la finca en la que se construirán las viviendas MARTA G. BREA

El ladrillo vigués aguanta los envites del Covid-19. A pesar de que la pandemia puso al ralentí la maquinaria administrativa y sacudió con fuerza la economía, incluido también el mercado inmobiliario, las grandes promociones que se estaban "cocinando" en Vigo Salvo el parón decretado por el Gobierno durante la primera quincena de abril para combatir el virus, las obras de Vialia y la Ciudad de la Justicia se han mantenido activas. Hace un mes el Gobierno local acordaba también avanzar en los trámites para la regeneración del Barrio do Cura y la ampliación del Ifevi. Y en pleno estado de alarma -a comienzos de mayo- Urbanismo daba su plácet al proyecto de Avantespacia -firma englobada en Inveravante, el grupo liderado por Manuel Joven, fallecido hace unas semanas- para levantar un gran bloque de 155 viviendas con una inversión de 13,16 millones de euros en los terrenos que ocupó en su día la factoría Cordelerías Mar, en plena fachada marítima.

Ahora, con el coronavirus aún acechando y en plena deriva hacia la "nueva normalidad", Urbanismo vuelve a dar muestras del pulso del mercado inmobiliario local. El organismo municipal acaba de dar su visto bueno a una promoción de 39 viviendas y una inversión de algo más de tres millones de euros en la calle Tomás Alonso, en concreto en el número 134, aunque la parcela da también a la Avenida de Beiramar. El futuro bloque residencial se situará en la conocida como Curva de San Gregorio y lo promueve Riamar Sociedade Cooperativa de Vivendas. El proyecto que ha puesto sobre la mesa de los técnicos de Urbanismo contempla, además de los apartamentos, que se distribuirán en varios bloques de diferentes alturas, aparcamientos y trasteros. La superficie total construida pasará ligeramente de los 8.300 metros cuadrados. El informe elaborado por el arquitecto municipal contempla que se ceda al Concello el uso de superficie de unos 1.500 metros cuadrados urbanizados para destinarlos a espacios libres y de disfrute público.

Además de inyectar casi 40 nuevos apartamentos al mercado residencial de la ciudad, parco aún en oferta de vivienda a estrenar por la compleja situación en la que se sumió el urbanismo local hace cinco años, tras la anulación del PXOM de 2008, el proyecto de Riamar contribuirá a la recuperación de la ribera de Vigo. No es el único. A apenas un kilómetro y medio de su parcela se sitúa la promoción de Cordelerías Mar, también en marcha. Y menos de un kilómetro hacia el centro del casco urbano, en la plaza de O Berbés, se concentran varias promociones que contribuirán a la recuperación del eje, como la nueva sede institucional de la Universidad, el albergue de peregrinos o un par de rehabilitaciones promovidas por el Consorcio del Casco Vello. En plena calle Tomás Alonso, en torno a los números 91 y 101, Avantespacia planea también impulsar más de 50 viviendas.Ordenación provisional

Las promociones de Cordelerías Mar y la que acaba de autorizar Urbanismo en Tomás Alonso comparten otro rasgo en común, más allá de su ubicación: ambas se han desatacado gracias a la Ordenación Provisional, el instrumento legal impulsado por el Concello para desbloquear el urbanismo de gran parte de la ciudad. El conocido como IOP recibió luz verde del pleno municipal en julio de 2019, y entró en vigor poco después, en septiembre, tras publicarse en el boletín oficial. Al ponerse en marcha se despejó la situación urbanística de las parcelas de unas 48.000 personas. Junto a los planes del Casco Vello, Ensanche y Bouzas supuso el desbloqueo del 70% del suelo edificable.

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