La ciudad de Vigo se ha convertido en el escenario del primer tour turístico del que se tienen noticias en España desde que parte de la población entró el pasado lunes en la fase 1 de la desescalada.

El tour lo contrató una pareja estadounidense de Nueva Jersey a los que el estado de alarma sorprendió en la ciudad gallega de visita familiar, y su guía fue Borja Concheiro.

“Me sorprendió mucho la reserva, evidentemente”, ha contado a Efe Borja, quien ha explicado que la pareja estadounidense “al llegar a la fase uno decidió salir de casa y hacer un poco de turismo”.

Borja forma parte de la plataforma GuruWalk, una empresa valenciana que agrupa una considerable cantidad de tours a través de guías turísticos en más de 1.500 ciudades de todo el mundo, y a la pareja de estadounidenses les ofreció el tour habitual por el centro histórico y el puerto pero con unas medidas de protección completamente inéditas.

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“Nos cogieron por sorpresa, pero estábamos preparados a nivel medidas y protocolos, porque los estuvimos preparando a lo largo de toda la cuarentena. La reserva no la esperábamos pero a nivel técnico fue genial y nos sirvió para poner en práctica todo lo que habíamos previsto”, explica.

Así, el, tour se desarrolló con mascarillas por parte de todos los involucrados, que en este caso sólo eran tres pero que en el futuro no serán más de diez, y que escucharán las indicaciones del guía gracias a amplificadores.

“También estamos estudiando usar mascarillas transparentes para que los turistas te vean la cara, que creemos que es muy importante, y que es algo que ya se está estudiando para los sordomudos”, explica Borja. De momento, en su primer encargo tras el confinamiento, utilizó una bolsa para recibir dinero en efectivo, algo que será lo normal a medio plazo a no ser que los clientes quieran pagar con tarjeta en un datáfono o con una aplicación del teléfono móvil.

En todas esta experiencia, que tuvo lugar el martes, quiere Borja ver un brote verde para su sector, el cual, asegura, tendrá que centrarse a corto plazo en el turismo local y de proximidad para poder superar el bache, algo, en todo caso, en lo que ya estaban trabajando antes de la crisis sanitaria.

De momento, tanto Borja como sus compañeros de profesión esperan que los impedimentos al movimiento de las personas vayan cayendo para poder retomar una actividad vital para el conjunto de la economía española.