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Graduarse en tiempo de pandemia

Los universitarios apuestan por retrasar sus actos para evitar ceremonias virtuales y deslucidas

Los alumnos de la BBT University de Tokio se graduaron en abril desde casa a través de robots. // BBT

Los alumnos de la BBT University de Tokio se graduaron en abril desde casa a través de robots. // BBT

El coronavirus se ha llevado por delante el momento más ansiado por los universitarios y sus familias, el broche final a los años de esfuerzo invertidos y un día para la fiesta memorable con los compañeros de fatigas. La fecha estaba marcada, los auditorios reservados, las fotos de la orla hechas y los restaurantes buscados. Pero los alumnos no están dispuestos a quedarse sin su merecido acto de graduación y barajan como opciones posponerlo a otoño, separar a los alumnos de grado y máster o reducir el número de invitados y grabarlo para aquellos que no puedan asistir. Lo que tienen claro es que recogerán su diploma como sea y descartan las modalidades virtuales que se han empezado a implantar en algunas universidades , incluso Youtube prepara una gran celebración on line el 5 de junio con invitados como los Obama.

"Lo que queremos evitar es una graduación virtual. A pesar de la extraordinariedad de las circunstancias no hay que perder la esperanza de tener un acto que simboliza el final de los estudios y el acceso al mercado laboral. Así que la solución es retrasarlo. El viernes nos reunimos con el decano y las tres opciones serían hacerlo con restricciones en julio-agosto o septiembre, posponerlo para enero o febrero o hacerlo virtual. Haremos una votación pero no creo que la gente opte por esta última", insiste Andrés Vilas, de Derecho.

La ceremonia estaba prevista para el 5 de julio en el auditorio de Filología y ya habían reservado la cena posterior en un hotel del centro. Los alumnos encargados del discurso ya esbozaban ideas y entre las propuestas que se van a mantener para la nueva fecha figura un vídeo homenaje a Almudena Bergareche. "Fue una decana muy querida", destaca Andrés.

La cancelación de las graduaciones se añade a la inquietud que viven estas semanas los universitarios que están a punto de acabar. "Es un fin de curso bastante raro. Hubo alumnos que no pudieron hacer sus prácticas y hay incertidumbre por los exámenes. Ojalá aprendamos algo de esto", confía Andrés.

Los alumnos de Relaciones Laborales y RRHH con los que comparten facultad celebraban su día grande el 19 de junio y las ocho chicas organizadoras lanzan un mensaje a su promoción en este "desconcertante y agobiante" final de carrera. "Estamos luchando por la graduación de todos. Hay que ir con pies de plomo, pero daremos alternativas para que nadie se quede sin ese día especial. Aunque sea más tarde y de otra forma no podemos quedarnos sin ese momento con la familia y los compañeros de clase. Después de 4 años de sufrir y de cosas buenas es una despedida honorífica. El broche final", subraya Andrea Fragueiro.

"Puede que tengamos que reducir el número de invitados y vamos a grabarlo en vídeo para enseñárselo a los que no puedan ir. Es una pena pero hay que aceptar la situación. Incluso puede tener puntos buenos y hacerlo en un lugar abierto con sol", añade Andrea. Y la madrina no faltará: "Hace meses que elegimos a la profesora Rosa Rodríguez y no nos equivocamos porque nos manda bastantes mensajes de apoyo en estos momentos".

"Descartamos la graduación virtual. Se dijo de broma pero no es algo bonito. Hablamos con el director de la escuela y en estos momentos la idea es trasladarla a septiembre", apunta Álvaro Vázquez, uno de los 16 organizadores y además presentador del acto de Ingeniería de Telecomunicación junto a su compañera Shaila.

La fecha fijada era el 5 de junio en el salón de actos de la escuela, con aforo para 400 personas. "Igual tenemos que reducir el número de invitados. Íbamos muy bien, en febrero ya teníamos el restaurante, estábamos en contacto con la empresa que confecciona las becas e incluso habíamos pedido a la Universidad un intérprete de lengua de signos para que todos los familiares pudiesen seguir el acto, que iba a ser muy dinámico".

Los alumnos de la Escuela de Empresariales de Torrecedeira también han trasladado a septiembre "o más adelante" su graduación, prevista para el 12 de junio. "Hay gente que le da igual y otros quieren tenerla por sus familiares, pero una modalidad virtual no se contempla. La mayoría la queremos presencial y cuando sea. Habíamos reservado el Auditorio Afundación, con un aforo de unas 400 personas, y pensábamos llenarlo. Nuestro padrino, Jacinto González, nos dijo el otro día que él iría cuando fuese y eso está muy bien por su parte", celebra Samir Caraballo, del grado de Comercio.

Muchas promociones como la suya habían invitado ya al alcalde, que nunca falta al acto de Industriales, el más multitudinaria de toda la Universidad y que el día 28 volvería a reunir en el Mar de Vigo a un millar de personas. El director de la escuela, Juan Pardo, asegura que "buscarán fórmulas": "Seremos creativos para que la alternativa, aunque más modesta, sea emotiva y deje un buen recuerdo".

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