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Las sociedades históricas adaptan sus plantillas al cierre más dependientes que nunca de las cuotas

Náutico, Mercantil, Aero Club y Club de Campo aplican ERTE y el Liceo de Bouzas recurre a bolsas de horas -"No somos empresas, solo con nuestros afiliados podremos superarlo lo antes posible", reivindican -Las bajas, mínimas hasta ahora

Las sociedades históricas adaptan sus plantillas al cierre más dependientes que nunca de las cuotas

En tiempos del Covid-19 a las sociedades históricas de la ciudad, como el Náutico, el Círculo Mercantil o el Liceo de Bouzas, les toca recordar su esencia y ser más "sociedades" que nunca. El estado de alarma decretado por el Gobierno para combatir el coronavirus les ha obligado a echar el cierre temporal y prescindir de vías de ingresos que hasta ahora completaban sus cuentas: cafeterías, restaurantes, torneos, cursos, entrenamientos... Lo que refuerza el peso de las cuotas abonadas por una masa de afiliados, que, en más de un caso, adelgazó de forma considerable durante la crisis que arrancó en 2008.

No es la única consecuencia de la pandemia. A causa del cerrojazo, los clubs se han visto forzados también a buscar fórmulas para adaptar sus plantillas. Náutico, Mercantil, Club de Campo y Aero Club han echado mano en diferente medida del expediente de regulación temporal de empleo (ERTE), quedándose con el apoyo necesario para que sus instalaciones se mantengan vigiladas y en buen estado. El Liceo de Bouzas, que suma en torno a una decena de trabajadores, ha optado por una bolsa de horas para ajustarse al escenario.

Aunque sus circunstancias no siempre coinciden, sí lo hacen al señalar que durante el confinamiento el papel del afiliado es más importante que nunca. "Somos una entidad sin ánimo de lucro que vive de los ingresos de sus socios, y sin ellos no somos viables. Apelamos al esfuerzo de todos", reivindica Daniel Viñas, presidente del Círculo Mercantil. Aunque tiene cerradas sus puertas, la institución -recuerda Viñas- sigue haciendo frente a los recibos, impuestos, pagos hipotecarios, seguros, parte de las nóminas... "Esto es posible gracias a haber gestionado a tiempo un ERTE parcial", detalla el directivo, quien incide en que el Mercantil suma cerca de una decena de trabajadores y el número de bajas anotado hasta la fecha es "mínimo". La junta valora medidas como cobrar solo la mitad de la cuota en abril y prorratear el restante 50% durante los meses de verano, pero insiste en la importancia de las aportaciones de los afiliados.

Para compensar a sus socios, el Náutico les bonificó en un 20% la última cuota. En mayo plantea no cobrar además los cursos y entrenamientos en los que los usuarios estén matriculados. Su presidente, José Antonio Portela, incide sin embargo en el mismo mensaje que Viñas: "Esto no es una empresa, sino una sociedad mantenida por los socios". "Sabemos que son tiempos difíciles y solo manteniéndonos unidos podremos superarlo lo antes posible", incide el Náutico.

El club de As Avenidas, que tiene un plantel de cerca de 70 trabajadores, ha aplicado también un ERTE. El estado de alarma lo sorprendió además en plenas negociaciones con Abanca para salir del concurso de acreedores. Portela indica, sin embargo, que el escenario impuesto por el Covid-19 ha alterado algunos de los supuestos que manejaba la sociedad, una de las que más ha logrado diversificar su economía. Además de las cuotas, el club ingresa por los alquileres y servicios de su puerto deportivo, los atraques de barcos que están de paso, restaurante, bar, arriendos... "Es una ventaja, pero en este caso nos perjudica", anota Portela. Hasta la fecha el nivel de bajas en el Náutico, que suma 2.800 afiliados, es en cualquier caso "mínimo".

Tras sentarse con sus empleados, la directiva del Liceo Marítimo decidió no solicitar un ERTE, sino generar una bolsa de horas. "Una vez se vuelva a la normalidad intentaremos compensarlo", explica su presidente, Miguel Pereira. Al igual que en el Náutico o el Círculo Mercantil, en el recinto de Bouzas se mantiene la actividad bajo mínimos, la justa para garantizar que una vez se levanten las restricciones los usuarios se encontrarán con la sede y el puerto deportivo en buenas condiciones.

La directiva ha planteado a la Autoridad Portuaria una rebaja en sus tasas para repercutirlas a los usuarios de las dársenas. La institución de Bouzas aglutina a 315 afiliados y hasta la fecha su masa social ha aguantado bien el envite de la crisis. Pereira explica que solo han recibido una solicitud de baja, de un usuario del gimnasio. "El Liceo sin sus socios no existiría. Aquí los dueños son ellos", recalca. El presidente confía en que la crisis se despeje pronto y el ocio y deporte no se vean resentidos, como sucedió durante la recesión de 2008.

El Club de Campo ha aplicado un ERTE también al 85% de su plantilla. Su presidente, Alejandro Sáenz, resalta sin embargo la buena respuesta de los socios: "Su actitud ha sido generosa y solidaria. No ha habido bajas". En total la entidad aglutina a 1.600 miembros, que tienen la consideración de propietarios. Con unos 670 integrantes activos, el Aero Club ha tenido que acogerse también al ERTE. La institución no ha registrado bajas entre sus filas, pero su presidente, Luis Gonzaga, reconoce que no se están percibiendo ingresos por campeonatos ni los de aquellos jugadores que pagan por usar el campo. Sin embargo sí mantiene gastos relevantes, por lo que la junta está valorando solicitar a los comuneros de Cabral flexibilizar su canon.

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