Suscríbete

Faro de Vigo

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Un atasco judicial que se arraiga: los pleitos pendientes vuelven a superar los 20.000

Casi siete de cada diez casos a la espera de sentencia se concentran en la jurisdicción civil, aún en pleno colapso de cláusulas suelo

En 2018, con uno de los volúmenes de nuevos casos más bajos que se recuerda, al atasco judicial alcanzaba cifras récord en Vigo. Los litigios pendientes de resolución experimentaban un súbito aumento del 30% y superaban por primera vez los 20.000. Un año después, los datos demuestran que ese tapón de expedientes se ha cronificado. Porque, de nuevo, se ha rebasado esa barrera de los 20.000. Y ello pese a que el nivel de resolución de los magistrados se ha disparado más de un 20%. ¿Qué ocurre entonces? Pues este escenario se debe principalmente al extraordinario colapso de las demandas de suelo hipotecario, que llegaron en avalancha y que en la ciudad olívica provoca que afectados por esta cláusula abusiva deban esperar hasta tres año para que se celebre su juicio. Es por tanto la jurisdicción civil, con 13.370 de todos esos asuntos aún sin sentencia, la que soporta, con diferencia, la mayor pendencia. Pero, aunque de forma mucho más tímida, el número de procedimientos a la espera de respuesta también se ha ido incrementando poco a poco en los juzgados laborales: desde 2015 el incremento fue de más de un 35% hasta situarse, en este último balance, rozando los 3.600.

El Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) hizo ayer públicas las estadísticas judiciales de 2019. Uno de los datos que se analizan es el de los asuntos nuevos que entran en los tribunales. Y en Vigo el pasado año fueron 54.761, recuperándose así la actividad con respecto a 2018, cuando la huelga de funcionarios paralizó las salas durante meses y dejó en la urbe una cifra excepcionalmente baja al situarse por debajo de los 50.000. El balance de 2019 deja así patente esa recuperación, si bien -y lógicamente- las cifras están muy por debajo de la de los peores momentos de la crisis económica, cuando se superaron las 100.000 causas anuales.

Sobre la productividad de los jueces, en un solo año creció por encima de un 20%. Prácticamente resolvieron idéntico número de asuntos que entraron. Fueron, concretamente, 54.112. El problema entonces para que los juzgados no estén al día está en esos litigios que se arrastran sin resolver, concentrados gran parte de ellos en los tribunales de cláusulas suelo, sobrecargados por la elevada cifra de demandas que reciben y que aún a día de hoy se traducen en una media de tres nuevos procedimientos cada día.

Haz click para ampliar el gráfico

Civil

Concretamente, 2019 cerró en los edificios judiciales vigueses con 20.083 casos que aún aguardaban por su resolución. Casi el 70% de estos asuntos -13.370- son de la jurisdicción civil, a la que pertenecen las salas de suelo hipotecario. Los tribunales de Primera Instancia también vieron crecer el año pasado de forma extraordinaria su carga de trabajo, de la mano de los "fondos buitre" y de los litigios por usura de tarjetas "revolving".

La jurisdicción que está en segundo lugar en pendencia, con 3.555 pleitos, es la laboral, donde han crecido pleitos como los despidos. También aquí, año tras año, ha ido creciendo esa cifra de procedimientos a la espera de sentencia. Y en la situación contraria están el ámbito penal y el de lo contencioso-administrativo, que con 2.792 y 366 casos respectivamente, han logrado bajar de forma notable sus causas todavía en trámite.

Compartir el artículo

stats