22 de febrero de 2020
22.02.2020

El parricida de Sárdoma ocultó el cadáver tres días en su finca antes de dejarlo en un campo

La fiscal solicita para Manuel A. 11 años y medio de cárcel por homicidio - Aplica atenuantes de confesión y alteración psíquica -Ningún familiar le reclama indemnización por el crimen

22.02.2020 | 01:17
Manuel A., a su paso a disposición judicial en 2019. // A.V.

El único crimen que se instruyó el año pasado en Vigo, cada vez más próximo a juicio. La Fiscalía, tras la práctica de todas las diligencias de investigación ha emitido su escrito de acusación en el que solicita para Manuel A., el vigués de 43 años y autor confeso de la muerte de su padre, también Manuel Alonso Rivas, de 81, una pena de 11 años y medio de prisión por un delito de homicidio. El octogenario falleció a consecuencia de los múltiples golpes que recibió en la cabeza con un objeto "contundente". Su cuerpo fue descubierto el 7 de enero de 2019 por un vecino en una finca forestal anexa al río Eifonso, en la parroquia de Sárdoma. El parricida reconoció los hechos "de forma espontánea" a los agentes y cuerpo judicial tan solo tres días después del hallazgo del cadáver durante el registro domiciliario en la parcela que ambos familiares compartían.

Si bien el escrito del Ministerio Público no aclara los motivos que derivaron en la agresión, sí recoge que esta se produjo poco antes de las 7 de la mañana del 27 de diciembre de 2018, cuando padre e hijo se encontraban en una finca común. "El acusado le propinó dichos golpes a su padre con intención y plena consciencia de acabar con su vida". Tras el ataque, y siempre según la fiscal, Manuel A. "arrastró" el cuerpo de su progenitor a un cobertizo abandonado y se marchó a trabajar. El cadáver del octogenario permaneció allí tres días, atado de pies y manos y cubierto con distintas telas y bolsas.

No sería hasta tres días después, el día previo a Fin de Año, cuando "tras colocar el cuerpo" de su padre en una carretilla lo trasladó desde su vivienda a una finca forestal situada en Camiño Portillón, donde lo depositó y lo cubrió con ramas y cañas "para dificultar" su hallazgo y localización.

Su detención se produjo el 10 de enero, y tras su paso a disposición judicial en días posteriores, ingresó en prisión provisional, situación procesal que continúa hasta el día de hoy.

La Fiscalía aprecia en estos hechos dos atenuantes -la de confesión y la de alteración psíquica, al tener durante el ataque su capacidad volitiva "mermada de forma moderada"- así como la agravante mixta de género. El fallecido Manuel Alonso Rivas tenía otros cuatro hijos, de los cuales ninguno reclama una indemnización por los hechos delictivos, recoge el escrito de acusación.


Una de las peculiaridades en la investigación judicial y policial de este caso fue una diligencia poco común en el juzgados de Vigo, probablemente la primera vez que se da: la reconstrucción del crimen. Fue el pasado 8 de mayo cuando la comisión judicial integrada por juez, letrada de la administración de Justicia y las dos fiscales, se personaron junto al entonces investigado -ahora acusado- en su domicilio de Sárdoma para recrear los hechos. En dicha diligencia, el hombre habría reconocido el crimen así como el traslado del cuerpo al campo, si bien habría asegurado que se produjo tras una discusión entre ellos y que su padre se golpeó la cabeza contra el suelo, arrojando la posibilidad de que se tratase de un accidente; máxima que la fiscal descarta en su escrito de conclusiones provisionales.

Ahora será la defensa del acusado el que deberá presentar su escrito previa celebración del juicio, que será por Jurado Popular en la Sección Quinta de la Audiencia de Pontevedra, con sede en Vigo.

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