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La nueva vida de uno de los edificios de los juzgados de Vigo

Aprovechará el traslado de los tribunales al Xeral para "reciclar" uno de los bloques de la calle Lalín. Promete trazar "cuanto antes" el nuevo mapa de la enseñanza, sin descartar otro centro en Navia

Exterior del "viejo" edificio judicial de la calle Lalín  // Ricardo Grobas

Exterior del "viejo" edificio judicial de la calle Lalín // Ricardo Grobas

En plena reconfiguración del mapa de sedes institucionales y edificios públicos, la Xunta ha destapado la incógnita que nublaba el futuro del "viejo" edificio judicial de la calle Lalín, toda vez que el que se encuentra anexo, el de la Audiencia, fue anunciado ya como centro de salud para 42.000 cartillas. Si se cumplen los planes en los que el Gobierno gallego alega estar trabajando desde hace meses, será un instituto de educación secundaria (IES). El número 18 de la ciudad. Cobrará forma después de que se sustancie -previsiblemente este año- la apertura de la Cidade da Xustiza, en el remozado Xeral, previa inversión de 40 millones.

La mudanza al Pirulí, de la que todavía no se conocen detalles, dejará libre una superficie de más de 18.000 metros cuadrados (m²). Los que ocupan a día de hoy los juzgados de lo Social, algunos de lo Penal, las salas de Primera Instancia y las oficinas de la Fiscalía. Allí, y tras una obligada remodelación -por ejemplo, para transformar las estancias más reducidas en aulas amplias-, la administración autonómica contempla ubicar a alrededor de 700 estudiantes de la ciudad. Se tratará de un centro "línea 4", de los más elevados. Y en su abanico de oferta educativa prevé implantar los bachilleratos de Artes, Humanidades y el Científico-Tecnológico, además de los cuatro cursos de educación secundaria obligatoria (ESO).

Varios objetivos

El contexto en el que se encuadra este nuevo instituto tiene varios polos. En primer lugar, está Navia. Mientras el Ayuntamiento vincula la aprobación del Plan Parcial -y el desbloqueo de 1.600 viviendas públicas- a que la Xunta firme por escrito su compromiso con un nuevo IES, San Caetano responde que "hasta ahora no recibió ningún documento que acredite por parte del Concello la puesta a disposición de los terrenos". De ahí que haya elegido unos suelos que son de su propiedad para levantar un nuevo equipamiento educativo, y así evitarse nuevas escaramuzas políticas.

Pese a todo, y pese a afirmar que los estudiantes de Navia disponen de los IES Alexandre Bóveda y Álvaro Cunqueiro a una distancia de 8 y 13 minutos caminando, respectivamente, el gabinete de Feijóo no se cierra a construir el centro cuando se haya dado la luz verde definitiva al Plan Parcial.

En segundo lugar, lo que busca la Xunta con el instituto en la calle Lalín es aportar un nuevo recurso a la reorganización del mapa educativo de Vigo. La conocida "zonificación", que tuvo que apretar el botón de pause en 2017 ante el rechazo de varios colectivos de la comunidad escolar. La idea del Gobierno gallego ante este objetivo que consideran "irrenunciable" es trazar un nuevo reparto "cuanto antes", partiendo de la premisa de "conseguir una distribución más acorde con la situación actual de la ciudad y la distribución poblacional", sin renunciar al "máximo diálogo, el consenso y la transparencia" como banderines de enganche de todo el proceso de conversaciones.

De ese diálogo saldrá la tercera pata que justificaría el IES. Su papel también está pensado para descongestionar -paulatinamente, eso sí- otros cuatro centros arremolinados en su entorno. A sumar a los citados Álvaro Cunqueiro y Alexandre Bóveda, la Xunta tiene en mente el IES Santo Tomé y el histórico IES Santa Irene, para el que prometió en agosto una reforma por un presupuesto de 1,4 millones. En el caso de estos dos últimos, se encontrarían a unos pocos metros del nuevo instituto en los juzgados.

El corolario a este plan es el resultado de transformar la calle Lalín en un nuevo epicentro de servicios públicos en la ciudad. En el edificio de la Audiencia la Xunta anunció el pasado año su intención de recolocar los centros de salud de López Mora y Nicolás Peña. El nuevo ambulatorio, que ya ha sido bautizado con el nombre de Olimpia Valencia, tendría capacidad para 42.000 usuarios en sus 7.800 m². Pero además, entre los juzgados y el camiño Chouzo, el Gobierno y la Xunta llegaron a un acuerdo para construir la nueva Biblioteca del Estado. Una infraestructura cultural que está pendiente de ser relanzada por el recién investido Ejecutivo de Pedro Sánchez.

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