10 de diciembre de 2019
10.12.2019
Faro de Vigo

La incógnita de la ropa que llevaba César Adrio en la cena

El principal acusadop por el asesinato de Ana Enjamio achaca a robo su desaparición: "No lo dije por presión"

10.12.2019 | 00:51
La ropa que en instrucción el acusado aseguró haber llevado en la cena // Alba Villar

Además del arma del crimen, un cuchillo o navaja de unos 11 centímetros, otro de los elementos claves en el caso de la muerte de Ana Enjamio que sigue desaparecido es la ropa que el acusado, César Adrio, vestía la noche de la cena de navidad en la que la joven ingeniera fue asesinada.

Durante la primera sesión del juicio celebrada en Vigo, en la sala se exhibieron unos zapatos, que César Adrio reconoció como los que llevaba la noche de autos -la fiscal desechó esta posibilidad al afirmar que una imagen de la cena los mostraba de suela blanca-, y la chaqueta que portaba esa jornada. El encausado reconoció que no era esa la que llevaba, y que mintió por presión policial. "Yo llevé una verde, esta la tenía en el coche. Pero cuando me dijeron que iban a inspeccionar mi coche, la Policía me dijo "sabemos que has sido tú, confiesa antes de que empezemos"; ¿cómo iba a decirles que me la habían robado? No se lo dije a la Policía por presión, si se lo decía igual me llevaban preso en el momento", afirmó.

César Adrio, en el juicio: "Yo no maté a Ana" // ALBA VILLAR/ELENA VILLANUEVA/Agencia ATLAS

César Adrio, acusado de asesinar a la joven Ana Enjamio en el portal de su casa, aseguró durante su declaración en la primera jornada del juicio que, camino al coche después de la cena de empresa en la que había estado con la víctima, se "empezó a encontrar mal del estómago", a la altura de Hernán Cortes, donde, tras sentarse en un banco colocó su chaqueta y se alejó para "vomitar entre dos coches". "Cuando acabé fue a buscar la cazadora y ya no estaba".

El presunto homicida, que declaró que tanto él como la joven mantenían encuentros intermitentes, pero que lo ocultaban, quiso suicidarse en su casa por el dolor que le causaba la muerte de Ana Enjamio: "Estaba enamorado", dijo. César Adrio reconoció además que cuando le informan de la muerte de Ana, ya en comisaría, "se quedó en shock". "Estaba como en un nube", discrepa de las acusaciones.

Crimen de Ana Enjamio: la última noche


Un día después del inicio del juicio contra César Adrio por el asesinato de Ana Enjamio cuando se están a punto de cumplirse tres años del crimen, dos amigos de la víctima han abierto el turno de la declaración de los testigos que a lo largo de estos días se sentarán en la sala de los juzgados de Vigo en los que se celebra la vista.

El primero de ellos ha sido Samuel, primer novio de Ana Enjamio y con el que mantuvo una relación de amistad y posteriormente sentimental hasta que fue asesinada en el portal de su casa en Avenida de Madrid. El joven, a preguntas de la Fiscalía, ha relatado cómo fueron los últimos meses de vida de la joven ingeniera tras la ruptura con el acusado y reconocía que ella se encontraba "agobiada".

"Yo la veía mal psicológicamente, muy presionada. Llegó a reconocerme que una vez quiso estrellarse contra un muro", declaró. Además, apuntó que después de retomar la relación con Ana Enjamio, César Adrio la seguía a todas partes. "Es como si la siguiese. César se pasaba el día buscando el coche de Ana por donde aparcaba y luego aparecía dañado. Le advertí que se separarse de eso y que se lo dijera a su madre... pero no me hizo caso", recalcó.

La segunda declaraciónha sido la de una compañera de trabajo de Ana Enjamio que estuvo con ella la noche de la cena de empresa en la que la joven fue asesinada. Precisamente, durante su testimonio relató un incidente que habría ocurrido en el baño entre César Adrio y la joven asesinada. "Me dijo que se quiso meter en el baño con ella pero que no consiguió lo que quería. Se iba al lado de ella cuando estábamos sentados. Cuando nos fuimos el local íbamos cuatro amigos y César por detrás. Ana le dijo que se fuera, que no pintaba nada aquí".

Crimen de Ana Enjamio: comienza el juicio en Vigo contra César Adrio // Agencia ATLAS

El infierno de Ana Enjamio


Previa comparecencia del acusado, que respondía por primera vez en los casi tres años que se prolongó la instrucción judicial a preguntas de la Fiscalía y acusación popular y particular, las partes personadas en la causa realizaron sus alegatos o conclusiones previas a los miembros del jurado, conformado en esta ocasión por cinco hombres y cuatro mujeres -cuya conformación se dilató durante más de cuatro horas-. Las tres partes personadas en la causa coincidieron que se trata de un claro ejemplo del tópico "la maté porque era mía".

"El acusado convirtió su vida en un infierno; suponía una pequeña venganza cada vez que ella dormía en casa de Samuel (primer novio de Ana María Enjamio). Su comportamiento era obsesivo", sostiene el letrado que representa legalmente a la familia de la joven. La tesis defendida por la Fiscalía sigue estas mismas líneas, y en ella la fiscal precisa punto por puntos los indicios o pruebas que llevaron al Ministerio Público a centrar su acusación contra César Adrio.

Por su parte, la defensa de César Adrio apela a la presunción de inocencia de su representado, recordando a los miembros del tribunal del jurado que "en caso de duda", tienen la "obligación" de no condenar; por lo que insta una "convicción absoluta". El letrado reitera que César Adrio es "inocente": "No ha cometido el crimen contra la persona que más ha querido en su vida". A mayores, el abogado lanza un dardo contra la investigación policial, a la que tilda de "dirigida".

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