Hoy, día de Todos los Santos, los vigueses han acudido en masa a los cementerios de la ciudad para honrar la memoria de sus seres queridos y ausentes. Aunque ya en días previos la actividad en los camposantos de Vigo ha sido mayor que en otras épocas del año, han sido muchos los que desafiando al mal tiempo han limpiado y colocado flores en los panteones familiares.

El cementerio de Pereiró, por ejemplo, se convirtió el Día de Difuntos en un punto de encuentro para familiares, amigos y simplemente vecinos que, dentro de la solemnidad y el respeto, querían recordar a los que ya no están con cariño y emoción.

Muchos de los vigueses que han acudido a honrar a sus familiares fallecidos lo han hecho en alguno de los siete cementerios municipales de Vigo. De hecho, en ellos se hallan 28.700 nichos, 2.600 ceniceros, 2.300 sepulturas y 139 panteones. Todos suman una superficie de 103.180 metros cuadrados.

El de mayor envergadura es el de Pereiró, con más de 48.000 metros cuadrados, en una lista que incluye el de Candeán, Zamáns, Lavadores, Teis, Beade, Bembrive y Cabral. La tasa por adquirir un nicho en concesión por 50 años alcanza los 2.248 euros.