Según los datos del último año, en Vigo viven 26.500 niños menores de nueve años, cerca de 8.000 armas de fuego cohabitan en los hogares vigueses, 13.586 negocios de hostelería operan en la ciudad, casi 28.000 estudiantes de ESO, Primaria o Infantil estudian en sus colegios, más de 25.000 motocicletas circulan por sus calles, 32.000 viajes realizan los Vitrasa en una jornada... Notables cifras que no se acercan, ni de lejos, a un registro que lidera Vigo a nivel autonómico. Y es que la urbe cuenta con un total de 39.308 perros, uno por cada 8 habitantes, situándose como la ciudad gallega con mayor número de ejemplares registrados, según los últimos datos facilitados por la Consellería de Medio Ambiente.

A nivel local, Vigo supera en 14.195 cánidos los registros de A Coruña, siguiente ciudad en número de ejemplares. Tras ella están Lugo, Santiago, Ourense, Ferrol y Vilagarcía. En el caso de la ciudad del Lérez, el número es menor, con 13.700 animales de compañía registrados, pero el ratio por habitante es mucho mayor: uno de cada seis tiene un perro (de media).

Si bien para la gran mayoría de dueños de perros, su única obligación pasa por su registro y otros deberes cívicos (como la recogida de excrementos), para un 5% las responsabilidades se multiplican. Es el caso de los perros potencialmente peligrosos. Sus dueños deben de cumplir una serie de obligaciones cuando los sacan de casa, tales como llevarlos siempre atados y con bozal, disponer de un seguro de responsabilidad civil, obtener licencia, ser mayor de edad, no tener condenas por delitos graves y no adiestrarlos para incrementar su agresividad en las peleas.