Tenían que aterrizar en Peinador al filo de las nueve de la mañana de ayer, pero muchos no lo pudieron hacer hasta bien entrada la noche, más de 12 horas después de lo previsto. Fue el calvario que tuvieron que soportar ayer más de 300 viajeros de los vuelos de Vigo desde y hacia Barcelona de la aerolínea Vueling.

Según fuentes oficiales de la compañía, el avión que debía despegar de El Prat a las 7.20 horas hacia Peinador tuvo un "problema técnico" que obligó a cancelar la operación. La falta de otros aviones hasta la noche llevó a la aerolínea a ofrecer a los viajeros varias alternativas, como vuelos a Santiago y A Coruña y autobús desde sus terminales a Peinador. A otros los reubicó en el avión que salía hacia Vigo a las 19.15 horas, con lo que no llegaron a la terminal olívica hasta pasadas las nueve de la noche.

El mismo problema, pero en sentido contrario, sufrieron los más de cien viajeros que esperaban en Peinador para partir hacia Barcelona a las 9.45 horas y que, al cancelarse el avión desde El Prat, tampoco pudieron salir a la hora fijada. Vueling también les ofreció transporte en autobús a Santiago y A Coruña para despegar desde allí hacia El Prat o esperar al último avión del día desde Vigo que no llega a Barcelona hasta las 23.25 horas.

A los viajeros que no pudieron volar, la aerolínea les ofreció también el reembolso del billete. Según fuentes oficiales de Vueling, todos los viajeros recibieron vales de comida.