Gran Vía es desde las 12:30 horas un embudo. El Concello ha cortado ya la principal arteria de la ciudad con motivo del inicio de las obras de las rampas mecánicas y cuatro de sus seis carriles han queda inutilizados para que las máquinas puedan empezar a trabajar. Unos 35.000 coches diarios deben ya buscar otras alternativas para cruzar este "corazón" de la ciudad. Aunque el corte esta previsto para las diez de la mañana, finalmente se retrasó hasta que los técnicos pudieron recolocar todos los semáforos para la nueva regulación.

La Gran Vía de Vigo, cortada al tráfico por la reforma del bulevar

Las primeras retenciones se producía poco después del corte, concretamente en sentido de bajada. La cola llegaba al filo de las 13:00h hasta Plaza de España. La Avenida de Madrid y el acceso desde la AP-9, también registran caravanas.Los mayores problemas se esperan en los cruces de Gran Vía con Venezuela

, vial este último por el que tendrán que desviarse todos los coches que vengan desde el túnel de plaza de España y antes no lo han hecho hacia Pizarro a través del subterráneo. También tendran un carril de bajada por el sentido ascendente de Gran Vía para poder llegar al cruce de Lepanto.También se esperan retenciones en Urzáiz, ya que los conductores no podrán subir por Gran Vía y deberán desviarse por Hernán Cortés y Vázquez Varela. En total, este corte afecta a unos 35.000 vehículos diarios, que son los que atraviesan el tramo que desde hoy y hasta al menos el 15 de noviembre se corta a la circulación.

Caravanas en el centro de Vigo por el corte de Gran Vía

Todo el entorno de Gran Vía ya está señalizado y más de 20 policías locales están ya posicionados en los principales cruces conflictivos para tratar de paliar las consecuencias. Por la zona están pasando también grúas para evitar que los vehículos estacionen en doble fila. Hay técnicos de tráfico a pie de calle e incluso los máximos responsables de la Policía Local supervisando el dispositivo.

Así se organizará el tráfico