En el sótano del Ayuntamiento se ubica la sala de control de tráfico más puntera de Galicia y una de las mejor dotadas de España. Es el cerebro de la circulación rodada en Vigo. Desde ella se gestionan y controlan cada día más de 750.000 desplazamientos de vehículos. El año pasado cumplió 30 años, pero lejos de haberse convertido en una instalación vetusta, el Concello la ha venido dotando de las mejores y últimas tecnologías.

Nada se escapa a sus decenas de cámaras y sensores cuya información llega en tiempo real a las pantallas de los ordenadores. Si el tráfico "estornuda", los técnicos son los primeros en saberlo. Desde ella, y con un solo "clic", pueden llegar a obrar el milagro de deshacer una congestión reordenando de inmediato los ciclos de los semáforos, enviando en cuestión de minutos a una patrulla de la Policía Local o incluso una grúa para retirar algún vehículo que obstaculice la circulación. Y es que además, todos los agentes están ya geolocalizados. La inmediatez en la respuesta se ha convertido en una máxima de la Concejalía de Tráfico.

Esta sala no entiende de vacaciones. Está operativa 365 días al año y en ella trabajan siete operadores de forma ininterrumpida desde primera hora de la mañana hasta última de la noche. De madrugada queda vacía, pero los equipos no descansan. Los avances tecnológicos permiten que los semáforos puedan autorregularse en función del estado de tráfico. Activan el denominado "piloto automático" y el enorme "Gran Hermano" de sensores y cámaras se ocupa de la gestión durante las horas menos conflictivas de la jornada.

Ahora esta sala dará un salto cualitativo. A ella no solo llegarán todos los datos de las decenas de espiras instaladas bajo el asfalto que contabilizan el número de vehículos en las calles de Vigo, las señales de los 70 sensores bluetooth que permiten conocer qué recorridos realizan los vigueses por la ciudad y en qué tiempo, o las imágenes en tiempo real de las más de 100 cámaras de última generación esparcidas por toda la urbe. También desde esta sala el grupo Esycsa-Etra I+D se encargará de controlar y desplegar los nuevos corredores inteligentes que revolucionarán la circulación rodada en la ciudad olívica y que adaptarán Vigo al coche del futuro.