Por continuar prácticamente igual, a pocos meses de cumplirse un año del desplome en la clausura del festival de O Marisquiño, el socavón abierto en el paseo de As Avenidas entraña un riesgo potencial. Otro que nada tiene que ver con las causas que provocaron el colapso del entarimado sino con el morbo que sienten por este escenario los autores de fotografías virales. Sin tener ninguna prueba que sustente este temor, "por si acaso", razonan en la Autoridad Portuaria, a la doble valla colocada la semana pasada se suma desde ayer la instalación de una red anticaídas para evitar que quien se cuele en el perímetro acotado no acabe en el agua por su temeridad, no como ocurrió con los cientos de heridos aquella fatídica madrugada.

Desde la Autoridad Portuaria desvinculan esta actuación de una finalidad estética, para decepción de muchos de los que la presenciaban al inicio de la mañana. "Tener esto así da vergüenza por la gente que pueda visitar la ciudad", coincidían mientras observaban la actividad de la gigantesca grúa Doniz desplegada en esta Zona 0.

De hecho, salvo por su color azul, los 800 m2 de red que colocará estos días la empresa Teagsa apenas aminoran ese afeado aspecto por la secuela del siniestro que tanto distorsiona con el concurrido entorno. Hasta permite entrever lo que hay debajo, toda esa maraña de restos de madera y listones de piedra entrecruzados que recuerdan el milagroso balance del desplome. "Se trata de una malla de las empleadas en trabajos verticales en la construcción o reparación de edificios", explican desde Praza da Estrela.

El Puerto tapa con red anticaídas el socavón provocado por el accidente de O Marisquiño

La nueva piel del accidente de O Mariquiño // Marta G. Brea

Insisten en que se trata de "extremar la seguridad", un objetivo que tiene especialmente "obsesionado" al presidente, como él mismo reconoce. "No vayan a ser que ahora que viene el verano a alguien se le ocurra hacerse selfies allí", argumenta Enrique López Veiga. Por las informaciones que maneja sobre la vigilancia especial que ordenó a la Policía Portuaria sospecha que el malogrado ámbito atrae no solo como fondo en la composición de imágenes, también por esos "incomprensibles" ingredientes que hacen que una fotografía triunfe en redes sociales, sobre todo en aquellas de mayor éxito entre los adolescentes, un perfil asiduo del paseo para la práctica del botellón. "Toda precaución es poca", recalca.

Aparte de cubrir todo el ámbito del agujero donde ocurrió el fatal accidente está previsto utilizar esta misma red protectora sobre los pequeños socavones que provocó en el entablado la recogida de muestras estructurales para el peritaje encargado por el puerto en el tramo pilotado sobre el mar que conduce hacia la escultura de Julio Verne. En total se estiman que los trabajos durarán sobre una semana, y solo será necesario el cierre del acceso al paseo del espigón del Náutico en esta parte inicial, la que afecta a la zona siniestrada.

Sí hay contempladas una serie de medidas dirigidas a embellecer la zona pero por parte de los organizadores del VigoSeaFest. De momento en Praza da Estrela desconocen en qué consistirán. El montaje del festival que se celebrará en la primera semana de julio arrancará el próximo viernes, por lo que entienden que será entonces cuándo actúen donde el accidente.