Ha sido cuestión de horas, pero Dinosetiño, la cría de Dinoseto, ha vuelto a nacer en Vigo. Una nueva figura vegetal, más verde que la anterior y saneada, sustituye desde el mediodía al maltrecho retoño que lucía entre las patas del arbusto más famoso de la ciudad y de las redes sociales hasta este miércoles.

El reloj marcaba las ocho de la mañana cuando tres operarios de la concesionaria de Parques y Jardines arrancaban a la primera cría del lugar que ocupaba en Porta do Sol. Un camión se llevaba a Dinosetiño ante la atenta mirada de los viadantes que, estupefactos, observaban como la retirada dejaba un vacío junto a uno de los reclamaos turísticos de Vigo.

Cuatro horas después, el pequeño vuelve a acompañar a Dinoseto. Lo hace más erguido y con las patas delanteras cubiertas de follaje. Los constantes posados a los que curiosos y turistas sometían a Dinosetiño dejaron la estructura metálica que da forma al antiguo arbusto al descubierto. De hecho, el fenómeno que supuso la llegada de su madre a Vigo obligó al Concello a vallar la figura para evitar que se subiesen a su lomo. La cría, más desprotegida, no tuvo tanta suerte y acabó prácticamente besando el suelo.

Dinoseto, un personaje más de las elecciones municipales

Fue hace cuatro años, en plena campaña de la elecciones municiaples, cuando Dinoseto apareció en la vida de los vigueses. Lo hizo en una rotonda de la calle Rosalía de Castro, pero fue una presencia temporal después de que el personaje generase un sinfín de memes en las redes sociales.

Después de su retirada, aparecía semanas después en Porta do Sol para convertirse en un icono más de la ciudad y desatando la locura de los selfis en Instagram, Twitter o Facebook. La fiebre por retratarse con Dinoseto fue de tal envergadura que a punto estuvo de morir de éxito y el Concello se vio obligado a vallar el arbusto e instalar un photocall photocall para evitar que la gente se apoyase en él para hacerse una foto.

Aniversario de Dinoseto/Una carrera meteórica

Dinoseto cumple dos años convertido en "influencer" // M. CLAVERO

El Concello de Vigo aún reservaba un tercer acto para Dinoseto: el arbusto más famoso de la ciudad aparecía un día lluvioso con un huevo entre sus patas. Un año después y una larga incubación, nacía la primera cría de arbusto de dinosaurio que se conoce. Una votación popular lo bautizaría poco después como Dinosetiño y desde entonces forma parte del paisaje vigués.

Tras tres años y después de haber superado todo tipo de vicisitudes, la cría de Dinoseto capitula y deja paso a una nueva generación que, con total seguridad, formará parte de los álbumes de los cruceristas que atracan en el Puerto de Vigo, de los turistas y curisoso que visitan Vigo.