Suscríbete

Faro de Vigo

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Discos Elepé: 40 años de la meca musical gallega

Discos Elepé cumple 4 décadas convertida en una referencia de la música en España

Juliana y Suso celebrarán el 40 aniversario de la tienda con una fiesta este sábado. // Marta G. Brea

Discos Elepé es como una meca. Al abrir la puerta de cristal, allí está el mítico mostrador con la inmensa foto deThe Allmand Brothers Band en blanco y negro. El borde superior desgastado evidencia ese paso del tiempo que da carisma.

Vendiendo discos, películas o entradas, se encuentran Juliana y Suso. Él lleva prácticamente toda su vida allí y, efectivamente, sin él Discos LP no sería lo que es. Recuerda que el primer o segundo disco que compró con 15 años fue el "Beginnings" de los Allmand Brothers y se enorgullece al confirmar que regenta una de las tiendas de discos más antiguas de España. El día 5 de mayo cumple 40 años, aunque la fiesta de aniversario se reserva para el sábado, a partir de las siete de la tarde con las actuaciones de Suso Cortegoso, Hermanos Cunha y Desertores.

Apoyada sobre una pared, se puede ver la placa que le regalaron The Hush Rock el Club Adictos a Deep Purple por el 37 aniversario de la tienda y todo ese tiempo apoyando la música. Y, al lado, recuerdos de toda una vida como una entrada para un concierto de Golpes Bajos en Tui, un convite para ver a The Clash en Cascais o un póster anunciando un concierto de ACDC de la gira Highway to Hell en Dortmund en noviembre de 1979.

40 años de la meca musical gallega

40 años de la meca musical gallega

Ese año, José Ríos y Conchi Giráldez abrían Discos LP. Suso Hidalgo conocía a ambos porque eran representantes del sello Hispavox y le vendían discos en la sección musical de los grandes almacenes donde él trabajaba. Tras acabar la mili (el servicio militar obligatorio desaparecido), lo ficharon para la nueva tienda de la que acabaría siendo el único propietario en el año 2005.

"Elepé -LP.. de Long Play- fue la primera tienda de discos de Vigo. Hasta ese momento, se vendían en tiendas de electrodomésticos, decoración, librerías, fotografía... "Por eso, cuando abrió, arrasó", recuerda Hidalgo. Es más, su tienda vendía discos que no se encontraban en otros sitios como el "Slave to the grind" de Skid Row.

Eran tiempos, los años 80, en los que se vendían vinilos y casetes; en los que había otros sueños. "Para la gente de mi generación o posterior, la ilusión principal era ahorrar para comprarte un buen equipo de música, con un buen plato", explica Suso quien ha sobrevivido a la crisis de 2008 y años posteriores sin pensar nunca en tirar la toalla. Actualmente, su local es una referencia por los consejos musicales de este gurú y porque siempre se encuentra un álbum interesante para la colección.

"Traemos -explica el dueño- cosas raras de Japón y de Estados Unidos, Inglaterra. Ahora, es más fácil que antes porque hay internet y la búsqueda es más cómoda. Antes, era por carta y fax. Nuestro rollo no es tener discos para que llegue alguien y pague 1.000 euros. Lo que nos gusta es el aficionado normal que compra sus discos poco a poco. Lo que más me gusta es que la gente venga a ver si hay algo que le apetece. Tratamos de tener un surtido que agrade a los aficionados (aunque no tienen reggaeton). Mantener vivos todos los estilos de música que nos han interesado desde el jazz, al blues hasta la actualidad".

Años atrás, la tienda llegó a tener expuestos más de 10.000 cedés. "Se vendían muy bien; la gente vivía el ocio de otra forma", rememora Hidalgo. Hoy, el fondo lo componen 5.000 vinilos, más de 3.000 cedés y un stock de unas 3.700 películas.

Entra esa mina, cualquiera puede empezar una colección. Una de cedés se aconseja para bolsillos limitados, mientras que la del vinilo se reserva para aquellas personas con un nivel adquisitivo más alto o muy fanática. Hidalgo facilita una aclaración, para las nuevas generaciones, grupos como los Strokes son ya clásicos del rock.

Aunque también vende por internet, Suso Hidalgo ven en la Red una amenaza. "La piratería ya da igual. Las compañías de internet tienen una fiscalidad que nos está perjudicando al pequeño comercio, que está a punto de desaparecer; quedarán cafeterías y poco más", pronuncia a modo de suspiro. Crucemos los dedos para que no sea así.

Compartir el artículo

stats