El plenario de la Conferencia de Rectores de Universidades del Suroeste de Europa (Crusoe), de la que forma parte Vigo y cuyo presidente ejecutivo es el exrector Salustiano Mato, se reunió ayer en Burgos para aprobar una ampliación de la red de 23 a 28 instituciones de España y Portugal, además de constituirse como asociación.

La Crusoe agrupa a universidades de Galicia, Castilla y León, Asturias, Cantabria y norte y centro de Portugal que suman medio millón de universitarios y cuyo objetivo es sumar esfuerzos para desarrollar proyectos de investigación conjuntos que beneficien a las seis regiones agrupadas en Resoe (Región Suroeste Europea).

Salustiano Mato explicó que el siguiente paso será mantener reuniones bilaterales entre las universidades y sus instituciones gobernantes para analizar posibles líneas de colaboración y determinar cuáles pueden ser las prioritarias, de manera que se puedan comunicar también a las instituciones europeas para que las den prioridad.

En su primer informe, las universidades ya identificaron asuntos clave en común como el envejecimiento activo, la distribución geográfica de la población, la energía o la innovación intensiva en sectores emergentes. También aspiran a poner en marcha programas de movilidad e intercambio de profesores y estudiantes.

Manuel Rui Costa, presidente de la Crusoe y rector de la Universidad de Miño, calificó de "histórica" la conversión de la red en asociación porque la reforzará y aumentará su poder como interlocutor.