La gastronomía gallega es rica en dulce y salado. En plena antesala del Carnaval ya huele a filloas. Pero Galicia también presume de tartas. En este apartado, la de Santiago y la de Mondoñedo son las más populares en sus ciudades y fuera de ellas. No tan extendida, al menos lejos de su territorio, es la Tarta Llanderas, un dulce que recorrió medio mundo hasta llegar a Vigo.

Así nos lo cuenta su heredero oficial. Álvaro Barreiro, propietario de la pastelería Ramos, situada en la calle Pí y Margall, nos cuenta una historia que nace en Rusia, pasa por Argentina y, finalmente, llega a Vigo. En la ciudad, fueron los artesanos de la familia Arrondo los que la popularizaron en su negocio situado frente al ahora Teatro, donde también trabajó el padre de Álvaro, que después mantendría la receta en su propio obrador. "Por aquel entonces, muchos pasteleros de la ciudad hacían esta tarta, pero no hubo relevo en siguientes generaciones, y hoy sólo la cocinamos aquí y en un establecimiento de Coia", comenta el artesano de Ramos, que se puso al frente del negocio y de su tradicional libro de recetas al fallecer su padre. Nos colamos en este obrador para saber todo sobre la Tarta Llanderas.

Así se hace la tarta de Vigo

Curiosamente, la Llanderas comparte ingrediente principal con las otras dos tartas gallegas más populares: la almendra. Aunque en el caso del dulce vigués, el fruto seco aparece en dos versiones, molido y en láminas tostadas al horno. Los rollitos de chocolate son parte de su sello decorativo que remata una tarta que, si bien es bienvenida al paladar todo el año, suele competir en el carrusel de dulces navideños de las mesas viguesas en la cena de Nochebuena.