El Plan Rector de Usos y Gestión (PRUG) del Parque Nacional Illas Atlánticas entró oficialmente ayer en vigor. El sector de la pesca de bajura estaba especialmente atento a un documento que le ha supuesto numerosos quebraderos de cabeza por la intención de habilitar zonas de reserva en las que estaría prohibido pescar. El plan recoge un único área de reserva: un rectángulo de unas 32 hectáreas de superficie, situado en la parte interior del archipiélago de Cíes y aproximadamente a la altura del canal entre las islas. Un recuadro de 32 hectáreas sobre una superficie total de 7.282 de superficie marina.

Esta delimitación difiere de la que se incluía en el documento que salió a exposición pública en marzo de 2018. Aquella propuesta fijaba hasta tres zonas de reserva en todo el parque nacional.