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Primer balance de la vigilancia en los subterráneos de Candeán y A Madroa

Tráfico hace caja con la AP-9: el radar de A Madroa pone 4.000 multas en tres meses

-Entre la puesta en marcha del dispositivo, a finales de octubre, y febrero, registró más de 4.000 multas - Identifica a los vehículos que cubren el recorrido, de 5,5 kilómetros, a más de 100 kilómetros por hora

Cartel que señala el radar. // Marta G. Brea

Cartel que señala el radar. // Marta G. Brea

Dos sanciones cada hora. El nuevo radar de tramo que la Dirección General de Tráfico (DGT) activó a finales de octubre en la AP-9, a la altura de los túneles de Candeán y A Madroa, estrena 2019 con un saldo de algo más de 50 multas por jornada. Según los datos que maneja la Subdelegación del Gobierno, a lo largo del mes pasado el nuevo cinemómetro de la autopista "cazó" 1.596 infracciones. El dato rompe con la media de los dos meses anteriores, cuando sumaron 2.432 sanciones, lo que deja un promedio de 34 multas por día.

A pesar de ese repunte durante el arranque del año, el porcentaje de conductores penalizados en los subterráneos de la AP-9 sigue siendo bajo. Los estudios del Ministerio de Fomento muestran que en 2017 circulaban a la altura de A Madroa cerca de 38.600 vehículos diarios. No muy lejos, unos cuatro kilómetros antes de llegar al aeropuerto, la intensidad del tráfico ascendía a casi 42.200 conductores por jornada. El porcentaje de sancionados estaría así por debajo del 1%.

El radar de tramo de los túneles de la AP-9, el primero y único de la provincia y uno de los pocos que opera en la red de carreteras estatales de Galicia, se activó el sábado 20 de octubre de 2018. Aunque el dispositivo llevaba tiempo instalado, las obras de ampliación del puente de Rande y sus accesos retrasaron las pruebas para su puesta a punto y entrada en funcionamiento. A diferencia de los cinemómetros convencionales, que sancionan por exceder la velocidad máxima permitida en un punto concreto, los dispositivos de tramo analizan un trecho: captan al vehículo a su paso por dos ubicaciones distintas y calculan luego la velocidad media a la que circuló.

En Vigo el recorrido controlado es el comprendido entre los puntos kilométricos 155 y 149,480, cerca de seis kilómetros en los que la DGT decidió fijar la velocidad máxima permitida en 100 kilómetros por hora (km/h). Si un coche, camión, moto... cubre ese trecho más rápido se arriesga a una sanción. El primer sensor encargado de controlar el paso de los vehículos se sitúa antes del túnel de Cadeán y el segundo ya pasado el subterráneo de A Madroa en dirección Rande. Según la información que facilitó en octubre la DGT, el radar vigila el tráfico en sentido decreciente.

¿Qué ocurre con los conductores que en vez de dirigirse hacia Rande se desvían hacia el centro de la ciudad para salir en Teis, Isaac Peral, Alfonso XIII o seguir hacia Cabral? Poco antes de activar el dispositivo la DGT aseguró que el nuevo radar también obliga a esos usuarios a extremar la precaución. Aunque como no atraviesan un segundo sensor el mecanismo es incapaz de calcular su velocidad media, el cinemómetro del túnel de Candeán puede actuar también como un radar convencional, con lo que capta los excesos de velocidad. Si un conductor que se dirija luego hacia Avenida de Buenos Aires, por ejemplo, circula a más de 100 kilómetros por hora al pasar bajo ese primer radar, se arriesga igualmente a recibir una sanción.

Once en toda Galicia

El dispositivo de tramo de Vigo es uno de los pocos que operan en la red de carreteras estatales de Galicia. Según los datos oficiales de la DGT, a lo largo y ancho de la comunidad funcionan una decena: cuatro en A Coruña (AG-55, AG-64, AP-9F y N-550), cuatro en Lugo (todos en la A-8) y uno en Ourense (N-525). El nuevo cinemómetro de Tráfico se suma a ese listado. Ayer mismo se registró un accidente en ese punto -en el subterráneo de A Madroa- que generó importantes retenciones en el acceso a Vigo.

El dispositivo de los túneles de la autopista se añade a los cinemómetros que controlan los excesos de velocidad en otros puntos de la comarca. En especial destacan los repartidos por la autovía A-55, que conecta Vigo con la frontera portuguesa y por la que circulan a diario miles de coches rumbo a los municipios de la comarca, Portugal o -a través de la A-52, con la que enlaza- Ourense y el centro de la península. En parte para atajar su elevada siniestralidad, el vial acumula media docena de radares fijos en un tramo de apenas 10 kilómetros, entre los puntos 5,6 y 15,9. La mayor concentración se registra entre Vigo y Porriño, donde se ubica el "punto negro" con más accidentes y heridos de la red de carreteras estatales del país: la conocida como curva de Los Molinos.

En el entorno de Vigo se sitúa también uno de los radares más activos de España: el ubicado en el vial N-550, a la altura de Redondela, que solo entre enero y octubre de 2017 generó 15.234 denuncias.

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