El proyecto de urbanizaciónen el Barrio del Cura comienza a andar con una medida previa imprescindible. La Concejalía de Urbanismo concedió ayer la licencia a la empresa promotora para derribar el edificio del antiguo asilo de las hermanas de los ancianos desamparados, situado en la calle Pi y Margall. La actuación arrancará de forma inmediata.

La demolición afectará a un edificio con una superficie de 7.945 metros cuadrados repartidos en cuatro plantas y dos semisótanos. El coste de la obra supera los 90.000 euros.

La principal singularidad del derribo radica en que la empresa deberá desmontar la fachada y guardar y custodiar los sillares de la fachada de la capilla, para posteriormente montarlos en el mismo lugar como estaba originalmente. El alcalde Abel Caballero recordó ayer que esa reinstalación de la fachada había sido una imposición suya a la empresa constructora para evitar que la ciudad perdiese una pieza arquitectónica valiosa.

El derribo se precipita después de que un informe técnico firmado por un ingeniero municipal alertase del "alto grado de deterioro del edificio", un inmueble desocupado desde hace dos décadas, una situación que se podría traducir en un "riesgo inminente de colapso", es decir, de desplome del colosal edificio.

El regidor explicó que mientras se producían las obras de derribo, el Concello tramitaría el convenio urbanístico para la urbanización proyectada sobre el solar, de forma que en cuanto estuviese finalizada la demolición se podría proceder al inicio de las obras.

La superficie edificable en el Barrio del Cura supera los 56.000 metros cuadrado. De ellos el Concello tendrá un aprovechamiento del 10%. Otros datos significativos de la actuación son los siguientes: se destinará un 30% del suelo no consolidado a viviendas de protección pública; se reservan 5.000 metros cuadrados de espacios libres; se levantará un nuevo mirador sobra la Ría de Vigo; se habilitarán 1.800 metros cuadrados de equipamientos públicos y se crearán 300 plaza de aparcamiento para vehículos.

La recuperación de este ámbito urbano en el corazón de la ciudad permitirá, asimismo, concluir la calle Torrecedeira al conectarla con la de Poboadores, al tiempo que se mejorarán las calles Llorente y Santa Marta. Y también se abrirá un nuevo acceso al Berbés desde el Paseo de Alfonso.

Caballero también destacó que con la demolición del asilo se reforzará la seguridad en la zona, una demanda que los vecinos de Torrecedeira habían exigido con varias protestas en las calles. "Es un avance muy importante, porque con esta decisión de Urbanismo el proyecto del Barrio del Cura ya echa a andar", concluyó.