10 de enero de 2019
10.01.2019

Cíes, un santuario para la cría del pez pipa

Un trabajo desarrollado dentro del proyecto Hippoparques del CSIC determina el nivel trófico de los caballitos de mar y relaciona su menor presencia en otoño con la reducción de macroalgas

10.01.2019 | 01:45
Raquel Nogueira, en el laboratorio de cría de caballitos de Mar del IIM, en Bouzas // Ricardo Grobas

Su extraordinaria capacidad para el camuflaje y las pequeñas dimensiones de sus poblaciones explican que apenas existan estudios sobre caballitos de mar y peces pipa en el medio natural. Un misterio que los expertos del Instituto de Investigaciones Marinas-CSIC están contribuyendo a resolver con los estudios que desarrollan en Islas Atlánticas desde 2016 dentro del proyecto Hippoparques. Sus resultados van arrojando luz sobre los hábitats de preferencia y la dieta de estas especies tan atractivas como vulnerables.

Uno de los últimos trabajos realizados en el marco de esta investigación determina por primera vez la posición que ocupan los signátidos en la cadena trófica y sugiere que el archipiélago de Cíes podría constituir un santuario de cría para el pez pipa Syngnathus acus, dada la mayor presencia de hembras y el hecho de que la mayoría de machos observados estaban preñados.

Durante los tres años de muestreos del proyecto -2016,2017 y 2018-, los investigadores del grupo del IIM liderado por Miquel Planas realizaron inmersiones en primavera, verano y otoño. Dos por estación y en tres zonas de la cara interna del archipiélago: Pau da Bandeira, Viños y Borrón. La bióloga Raquel Nogueira Fuertes analizó los datos referentes a 2017 en su trabajo fin de máster en Oceanografía.

Un total de 85 individuos fueron observados ese año: 73 acus, 7 caballitos narizones -Hippocampus guttulatus- y 5 peces pipa Entelurus aequoreus. Además de la "baja abundancia" de estas dos últimas especies, su presencia se limitó a una sola zona de muestreo, Borrón, donde también se avistaron más ejemplares de acus.

"Son especies muy vulnerables y con una gran dependencia de las macroalgas. Cualquier cambio en su hábitat tiene un gran impacto, pero eso es tan importante conocer su comportamiento para poder establecer planes de protección en el parque. En la zona de Borrón está el embarcadero, por lo que quizá habría que tomar alguna medida respecto a los fondos", plantea.

Gracias a la técnica no invasiva de análisis de isótopos de carbono y nitrógeno desarrollada por Planas y Sonia Valladares a partir de una muestra de aleta, la bióloga ha determinado por primera vez el nivel trófico de los signátidos, una media de 3,6, además de identificar la epifauna que compone su dieta. A pesar de su delicado aspecto, caballitos y peces pipa son "predadores voraces" porque su sistema digestivo es muy simple y les obliga a ingerir alimento de forma continuada.

"Son consumidores secundarios de especies asociadas a las macroalgas. Y encontramos cambios en la dieta asociados a las diferentes estaciones. Al cambiar la epifauna ellos también alteran su dieta", explica.

De hecho, su trabajo, tutorizado por Planas, relaciona la caída de la abundancia de signátidos en otoño con la reducción de la cobertura vegetal de los fondos que originan los temporales. "El fuerte oleaje afecta a las macroalgas, por eso apenas se encuentran ejemplares de caballitos y peces pipa. Se supone que se mueven hacia otras zonas de la Ría más protegidas y con más disponibilidad de alimentos", apunta.

Los ejemplares avistados en Cíes durante el otoño se concentran, sobre todo, en Borrón, la zona más protegida de las tres muestreadas y donde permanece más íntegra la comunidad vegetal de la que se alimentan los signátidos. Y, en el caso de los caballitos, que también les sirve de sujeción,

Entre las líneas de futuro que plantea el trabajo de Raquel Nogueira se encuentra la reproducción del pez pipa acus en Cíes. De los 73 individuos localizados, con unas dimensiones de entre 16,4 y 49,6 centímetros, 52 eran hembras y 21 machos. Una dominancia femenina que también se registró en las otras dos especies analizadas.

La mayoría de los machos localizados durante todo el año -71%- estaban preñados y en los meses de primavera dominó la presencia de hembras ovadas, lo que coincide con la biología de la especie, que inicia su periodo reproductivo en esa estación.

Los resultados sugieren que las hembras de acus se desplazan al archipiélago de Cíes en busca de machos en los que descargar sus huevos para que ellos los fertilicen y los incuben. En esta especie, ellos pueden aceptar las camadas de varias hembras.

El proyecto Hippoparques, financiado por el Organismo Autónomo de Parques Nacionales, está coordinado por el grupo de Biología y Fisiología Larvaria del Peces del IIM y se ha desarrollado de forma simultánea en Cabrera. También cuenta con la colaboración de investigadores de las tres universidades gallegas para analizar los sedimentos (Vigo), las comunidades vegetales (A Coruña) y la realización de estudios genéticos (Santiago). Además, el grupo de Investigaciones Marinas rodó un documental sobre signátidos que se alzó con un "Goya" del cine submarino en 2017.

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