08 de octubre de 2018
08.10.2018
Faro de Vigo

TAP suspende el vuelo entre Vigo y Lisboa

La dificultad para encontrar tripulación, causa de la supresión de la conexión aérea con la capital lusa

08.10.2018 | 15:40
Avión de TAP en el aeropuerto de Vigo // Marta G. Brea

El aeropuerto de Vigo se quedará a partir del 28 de octubre sin una de sus conexiones internacionales. La aerolínea TAP Portugal ha anunciado la suspensión del vuelo diario entre Vigo y Lisboa que puso en marcha en 2016 y que permitía conectar la ciudad olívica con otros destinos a través de la capital portuguesa.

La precipitada decisión de TAP Express se produce como consecuencia de "la enorme dificulad" de White -que opera la conexión entre Vigo y Lisboa- en la "contratación de tripulaciones" y las limitaciones que sufre el aeropuerto de la capital portuguesa. La compañía ha anunciado que ahora estudia la alternativas para los pasajeros afectados por la supresión de la ruta.

La terminal viguesa no será la única gallega afectada por la decisión de la aerolínea portuguesa ya que A Coruña se queda también sin la conexión internacional con la capital lusa y que unía a diario la ciudad herculina con Lisboa. Oviedo, otra de las capitales del norte de España en las que opera la compañía portguesa también se quedará sin vuelo

Las cifras de TAP en el aeropuerto de Vigo

Desde mediados de 2016 la aerolínea TAP opera una conexión regular entre Peinador y Lisboa que, según los datos recabados por AENA, en 2016 movió 11.200 pasajeros y en 2017 -ya con datos de 12 meses- rozó los 32.000, lo que lo convierte en el tercer principal enlace del aeródromo vigués, solo por detrás del vuelo a Madrid (589.200 viajeros) y Barcelona (280.700).

Los últimos datos de pasajeros en el aeropuerto de Peinador arrojaban un descenso de 250 pasajeros respecto al mes anterior aunque las cifras dejaban el vuelo entre Vigo y Lisboa en números muy similares a los del curso anterior. De hecho, el vuelo es uno de los que contribuyó a a que la terminal viguesa registrase el segundo mejor agosto de su historia.

De hecho, en 2017 su directora de ventas abría la puerta a la llegada de un segundo vuelo diario después de que un año después de su estreno en Peinador el vuelo registrase hasta un 80% de ocupación. "Nuestro objetivo deseable es doblar el vuelo diario para así disponer de conexiones (en Lisboa) a un mayor número de destinos", avanzaba entonces su directora de ventas en España, Concepción Sánchez. "Estamos satisfechos y somos optimistas de cara al futuro ya que los vigueses y los gallegos nos están dando su confianza y están respondiendo a la apuesta que hemos realizado para potenciar Vigo", destacaba.

De hecho, la mayoría de los pasajeros que vuelan entre Vigo y la capital lusa no lo hacen para quedarse allí, sino que toman un avión hacia otro destino, que es uno de los principales objetivos con los que TAP abrió la conexión olívica: alimentar el hub de Portela.

Atasco en el aeropuerto de Lisboa


El aeropuerto de Lisboa encadena récords de pasajeros pero está cada día más saturado, a la espera de inversiones que no llegan.
En pleno bum del turismo -el principal motor económico de Portugal junto al sector inmobiliario- el aeropuerto Humberto Delgado lleva desde 2016 recibiendo el número de pasajeros previsto para 2025, según unas desfasadas proyecciones de hace diez años. En 2017 se registró un nuevo récord histórico de 26,7 millones de pasajeros, un alza del 66% en cuatro años. En los ocho primeros meses de 2018, el tráfico aumentó un 11%.

El gobierno portugués, la aerolínea nacional TAP y el conjunto del sector turístico están de acuerdo en qué Lisboa necesita construir cuanto antes un aeropuerto "complementario". En teoría debería estar listo en 2022, en el lugar donde ahora se encuentra la base militar de Montijo, en la orilla sur del estuario del Tajo. Hasta entonces, el cierre de una pista secundaria poco utilizada del actual aeropuerto, situado al norte de la capital, permitirá el estacionamiento de más aviones.

La puesta en marcha del proyecto -que permitiría llevar la capacidad aeroportuaria de Lisboa a 50 millones de pasajeros anuales- es objeto desde febrero de 2017 de ásperas negociaciones entre el gobierno y ANA, la empresa gestora de los diez aeropuertos portugueses.

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