Lleva veinticinco años al frente de la parroquia de San Miguel de Bouzas, donde ya celebró en 2011 sus bodas de oro como sacerdote. Luis Hierro recibe una vez más el homenaje de sus feligreses, esta vez por sus cinco lustros de dedicación.

-¿Ha cambiado mucho Bouzas en estos veinticinco años?

-Muchísimo, unas veces para bien y otras no tanto. La vida pasa ahora más rápido y el ambiente social también influye por lo que nos falta juventud. Pero tenemos que trabajar para que vuelva a confiar en la providencia del Señor.

-¿Qué es lo que más le gusta de su labor?

-Me gusta todo aunque ahora, la edad me limita un poco. Bouzas es una parroquia que absorbe mucho, es especial por el peso y la fuerza que tiene su historia y tradición en los boucenses.

-¿Destacaría algo en especial de sus años en el barrio?

-Milagros no hice ninguno (risas). Pero guardo como algo especial el haber puesto en marcha la Cofradía de Semana Santa, la del Nazareno y los Dolores.

-¿Y hasta cuándo seguirá en la San Miguel?

-Hasta que el cuerpo aguante. Sigo adelante con las limitaciones de la edad. Ya tengo 82 años y se notan pero aquí estaré hasta que el Señor me mande.