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Povisa bate su récord de contratación estival con 235 incorporaciones, la mayoría mujeres

El grueso son enfermeros y auxiliares con contratos de hasta un año - Los elegidos proceden de la escuela de formación del centro y de una base de datos propia con 10.000 currículos

El Hospital Povisa se convierte durante los meses de verano en una de las mayores agencias de contratación temporal de la ciudad. El centro sanitario bate este año su récord de empleo estival al haber incorporado este mes de julio a un total de 235 personas para poder cubrir las bajas ordinarias de su plantilla más las de los trabajadores que se van de vacaciones. Para muchos de los seleccionados es su primer empleo y las categorías con mayor demanda en el centro sanitario son Enfermería, Auxiliar de Enfermería y Técnico de Rayos. Hay un pequeño grupo que entra con contrato de tres meses para reforzar en vacaciones, pero la mayoría seguirán vinculados hasta final de año y, los más afortunados, tienen garantizada la continuidad hasta junio de 2018.

Las dos principales fuentes de reclutamiento son la propia Escuela de Enfermería de Povisa, donde se forma anualmente a 250 personas en diferentes especialidades sanitarias, y una base de datos propia en la que actualmente gestionan más de diez mil currículos. De aquí salen parte de los contratados de forma temporal para cubrir bajas a lo largo de todo el año. El director de Recursos Humanos de Povisa, Paco Susavila, explica que resulta fundamental aplicar bien los filtros de selección "para dar con el perfil idóneo para cada puesto vacante".

Ante candidatos con iguales aptitudes y formación, lo tiene claro: "el trato, la predisposición de los aspirantes y su capacidad de empatizar y anticiparse a las necesidades del enfermo resultan determinantes en la selección", revela sobre las preferencias del centro a la hora de decidirse.

Las mujeres son mayoría en las facultades y escuelas de la rama sanitaria, por lo que no sorprende que la amplia mayoría de las incorporaciones de Povisa también lo sean. Desde el hospital señalan que una vez concluido el contrato actual, los 235 seleeccionados pasarán a la bolsa de contratación para atender vacantes en el futuro. "Buscamos estabilidad en la plantilla, que la gente conozca bien la estructura y filosofía de Povisa", asegura Susavila, quien reconoce que el centro tiene un gran porcentaje de trabajadores que superan los 55 años y muchos rozando la treintena. "Estamos preparando un relevo generacional. Muchos de estos chicos sustituirán a los veteranos una vez que se jubilen", señala el responsable de Recursos Humanos.

Lo que buscan son aspirantes "con una actitud proactiva hacia el paciente". Este es un aspecto que se mima especialmente tras la apertura de la libre elección de hospital en la sanidad gallega. Susavila destaca que Povisa es la empresa que más contratos temporales está generando en esta época y la cobertura de bajas y vacaciones "también es una forma de premiar a los mejores currículos" procedentes de su Escuela de Enfermería.

Beatriz González - Enfermera

"El enfermero debe adelantarse a las necesidades de los enfermos"

Beatriz tiene vocación desde niña. Con apenas siete años se encargaba de pinchar la heparina a su abuelo. Se incorporó el día 1 a la planta de Cirugía y se muestra ilusionada por la experiencia que está adquiriendo pese a que ya conocía el funcionamiento del hospital de su primera estancia en prácticas. "La sensación ahora es distinta porque sentimos más responsabilidad, tenemos que actuar de forma más independiente", reconoce esta joven ourensana. Agradece el buen ambiente y en estos primeros días recuerda con preocupación el tener que enfrentarse a una paciente a la que dio un ataque epiléptico y tuvo que pedir ayuda. "Los compañeros nos ayudan a resolver las dificultades que nos encontramos", asegura antes de destacar como parte "fundamental" del trabajo de Enfermería "el conectar con los pacientes, mostrarse próximos y adelantarse a sus necesidades"

Alicia Saavedra - Auxiliar de Enfermería

"Intento saberlo todo de cada usuario y trasladarlo al facultativo"

Gracias a su franca sonrisa, Alicia Saavedra sabe que uno de sus puntos fuertes es la comunicación con los pacientes. Atiende a enfermos de Traumatología, Oncología y Medicina Interna y asegura que uno de sus retos es "saberlo todo de cada uno de ellos y luego, como persona más cercana, trasladarlo con exactitud a los facultativos". Para lograrlo ha sido fundamental no cambiar de pasillo, lo que le permite conocer no solo a los enfermos, sino hacer seguimiento a las familias. Esta vecina de Redondela, que estudió en la Escuela de Enfermería de Povisa, reconoce que para crear lazos y confianza entre el equipo "es fundamental el trabajo de la coordinadora". Tiene contrato hasta junio del próximo año, tiempo que espera aprovechar para coger experiencia y aprender a enfrentarse sola a situaciones más complicadas.

Mateo Álvarez - Técnico de Radiología

"Tenemos que acostumbrarnos a situaciones y diagnósticos duros"

Mateo tiene contrato hasta el mes de enero, seis meses en los que aprovechará para coger experiencia en su primer empleo. Como técnico de Radiología está específicamente destinado al área de resonancias, donde se encuentra a diario con pacientes nerviosos, con dificultades para superar la prueba o preocupados ante la sospecha de alguna patología maligna. "Intentamos tranquilizarlos, les proporcionamos un antifaz, cascos y todo lo necesario para que se sientan cómodos", explica este joven de A Guarda. La estrecha relación de todo el equipo le ayuda a mejorar y agradece el apoyo ante situaciones difíciles. "Hay casos en los que enseguida vemos en pantalla algo potencialmente grave y tenemos al facultativo al lado para realizarle preguntas. Tenemos que irnos acostumbrando a situaciones duras, pero es importante estar acompañado", reconoce.

Yasmina Abalde - Fisioterapeuta

"Me gusta ver los resultados sobre todo en pacientes neurológicos"

Yasmina finalizó el grado de Fisioterapia y tiene un contrato de interinidad de tres meses para sustituir vacaciones de la plantilla. Por rehabilitación pasan los mismos pacientes muchas veces, lo que afirma que ayuda a crear "una gran familia". La mayoría proceden de la lista de espera general, por lo que al margen de los accidentes puntuales de verano, atienden muchas prótesis de rodillas, tendinitis de hombro e ictus. "Me gusta trabajar con pacientes neurológicos pese a su complejidad. Cualquier trabajo que realizas da resultados y aunque no puedes proporcionarles una cura al 100%, resulta muy gratificante", reconoce esta vecina de Gondomar sobre el que es su primer empleo. Coincide en destacar la cercanía con el paciente y la atención personalizada. "Cuando llegan se hace una entrevista en equipo y eso ayuda a coordinarnos", destaca.

Eva López - Camarera de planta

"Vigilamos las dietas e intentamos conseguir todo lo que nos piden"

Las cocinas forman parte esencial de la estructura de un hospital. Las camareras de planta no solo se encargan de distribuir las comidas: "vigilamos los cambios en cada dieta e intentamos conseguir todo lo que el paciente nos pide. Hay enfermos graves que eligen la comida con antelación y en el momento de servirla no les entra. Siempre intentamos buscar soluciones", explica Eva López, que actualmente está cubriendo una baja y cuyo contrato no tiene una duración determinada. Destaca la buena relación con los compañeros y el sentimiento de equipo. "Nos dejamos notas en el cambio de turno de cualquier incidencia o cambio en lo que pueden o no tomar los enfermos. En el apartado de observaciones de la historia clínica no cabe toda la información", relata. Al igual que el resto de compañeros, coincide en que "este trabajo tiene también una parte humanitaria".

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