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Julio Picatoste: "Propondré un estudio detallado y profundo sobre la Justicia en Galicia"

El juez lee mañana en Vigo su discurso de ingreso en la Real Academia Gallega de Jurisprudencia

El magistrado Julio Picatoste, en la biblioteca de la Audiencia de Vigo. // Alba Villar

Lleva ya casi cuatro décadas en la carrera judicial. Y a punto de cumplir 70 años de edad, suma un nuevo reto en su trayectoria profesional. Julio Picatoste Bobillo, magistrado de la Sección Sexta de la Audiencia Provincial de Pontevedra con sede en Vigo, lee mañana su discurso de ingreso en la Real Academia Gallega de Jurisprudencia y Legislación. Una sesión solemne para tomar posesión de su plaza de académico de número que se celebrará en la Sala de Conferencias de Afundación en la urbe olívica, donde se constituirá la institución, que tiene su sede en A Coruña. Será apadrinado por los ya académicos numerarios José Manuel Romay Beccaría y Francisco Manuel Ordóñez Armán en un acto en el que también intervendrá otro de sus miembros, el magistrado José Luis Seoane Spiegelberg.

- ¿Cómo acoge su ingreso en la Real Academia Gallega de Jurisprudencia y Legislación?

- Me siento doblemente honrado. Por el nombramiento y porque se haya producido por unanimidad. Esta institución la conocí siendo estudiante de Derecho. Yo iba con frecuencia a la biblioteca del Colegio de Abogados de A Coruña y una vez me encontré con que habían convertido ese espacio en salón de actos. Era precisamente el discurso de ingreso de un académico, Raimundo Vidal Pazos, fundador del Colegio de Abogados de Vigo.

- ¿Cuál será su función?

- Los fines de la academia son la investigación y la práctica del derecho y las ciencias auxiliares, con especial dedicación al derecho gallego. Para cumplirlos se vale de cursillos, conferencias, publicaciones, seminarios, informes y dictámenes, consultas... Haré lo que me pidan. Pero una de las cuestiones que propondré es realizar un estudio sobre la situación de la Administración de Justicia en Galicia. Es una tarea compleja, difícil y que habría que abordar de forma interdisciplinar, como un trabajo colectivo... Dependerá de si la institución lo ve factible y de si económicamente es viable.

- ¿Por qué ese informe?

- Creo que no hay aún un estudio claro, profundo y detallado de cuál es la situación de la Administración de Justicia en Galicia. Un informe sobre cómo puede llevarse a cabo la distribución territorial a efectos de una Ley de Planta. De las necesidades y los puntos negros. Esa radiografía aún no se hizo.

- El título de su discurso de ingreso es "Kafka y el derecho".

- Tenía dos opciones entre dos de mis escritores favoritos, Unamuno o Kafka. Me empeñé en Kafka. Quizás es más complejo, pero es un tema que me resulta interesante. Y también porque aunque hay muchos artículos focalizados en temas concretos de Kafka, que abarquen diversos ámbitos del derecho y de las diversas novelas de este escritor vinculado a lo jurídico solo hay un libro del novelista Lorenzo Silva. [El trabajo de Julio Picatoste, de más de 90 páginas, será publicado por la academia; en su discurso leerá una versión reducida].

- Tras casi cuatro décadas como magistrado, acaba de serle concedida la prórroga para seguir dos años más a partir de los 70. Parece claro que le gusta lo que hace.

- Continúo ya que no quiero estar inactivo. Lo que no me me gusta son las condiciones de mi trabajo. Las condiciones en las que nos hacen trabajar a los jueces desde hace años. Con sobrecargas intolerables, que desvirtúan un poco la función judicial, que requiere reflexión. Y desde hace años llevamos soportando en esta sección [la Sexta] una sobrecarga injusta a la que no hay voluntad de poner remedio.

- Una nueva plaza de magistrado en la Sección Sexta es una de las demandas eternas de Vigo.

- Creo que me jubilaré sin ver esa demanda cumplida, dada la nula voluntad que hay. Es más, si queremos una Justicia del siglo XXI, en Vigo deberían existir dos secciones civiles con cuatro magistrados cada una.

- ¿Qué otras problemáticas aprecia en la Justicia?

- En estos días hay agitación en las asociaciones que piden al Consejo General del Poder Judicial reformas de toda índole, imposibles de resumir aquí. Hay un descontento generalizado en la carrera judicial. Una preocupación marcada es la de la independencia judicial. Se percibe la existencia de vasos comunicantes entre los tres poderes del Estado, lo que es la negación de la democracia. Lo sorprendente es que haya ahora exvocales del Consejo que muestran preocupación por la independencia judicial, cuando en su día no la defendieron con el coraje y firmeza que la ley les exige. Recuérdese el episodio de Zapatero "designando" al que iba a ser presidente del Consejo, aceptado y nombrado por unanimidad de los vocales. Un escándalo; me remito a la hemeroteca. Y ahora, algunos de aquellos aparentan preocupación por la imagen de la independencia judicial. ¡Increíble! Lloran ahora como jueces lo que en su día no supieron defender como miembros del Consejo.

"El primer cadáver que levanté como juez en Bilbao fue un policía de Guitiriz asesinado por ETA"

  • -Comenzó en la carrera judicial en 1978. Entre los destinos de sus primeros años estuvo Bilbao, ¿cómo recuerda aquella época? - Me fui a Bilbao cuando ascendí a magistrado, en 1983. Era la época dura de ETA. Estuve solo unos meses y no me llevé a mi familia. Muy pocos jueces lo hacían. Vivía con [el magistrado] Juan Manuel Alfaya [uno de sus actuales compañeros en la Sección Sexta de Vigo]. Yo era el titular del Juzgado de Instrucción número 1 de Bilbao y recuerdo que el primer levantamiento de cadáver que tuve fue el de un policía de Guitiriz (Lugo) asesinado a primera hora de la mañana por ETA. Yo estaba celebrando juicios, vi movimiento al fondo de la sala y me pasaron una nota de que se había producido un atentado.- Tras Bilbao llegó Gijón y después ya se vino para Galicia. - En Gijón estuve muy contento. Recuerdo aquella época con mucha nostalgia, quizás también porque mis hijos eran pequeños. En 1986 me vine a Vigo, de donde es mi mujer, y en 1990, me fui a la Sección Primera de la Audiencia Provincial de Pontevedra. Allí estuve hasta 2005, cuando volví a Vigo, a la Sección Sexta, donde sigo y donde me jubilaré.

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