Vigo añade un nuevo capítulo a su historia aeroespacial. El tercer satélite desarrollado por la Universidad será lanzado mañana al mediodía (14.35 horas) a bordo del carguero Kounotori 5 desde el complejo japonés de Tanegashima. La travesía del Serpens será muy diferente a la de sus predecesores XaTcobeo y HumSat-D -puestos en órbita en 2012 y 2013, respectivamente- ya que la nave nipona tiene como destino la Estación Espacial Internacional (ISS). Esta peculiaridad también ha exigido a los investigadores del campus un importante esfuerzo en el diseño del aparato.

La llegada está prevista para el próximo viernes, cuando el vehículo nipón será capturado y anclado a la ISS mediante el brazo robótico Kibo de la Agencia Espacial Japonesa (JAXA) durante una operación realizada por el astronauta Kimiya Yui. El cubesat vigués será descargado en su interior junto con más de 4 toneladas de alimentos, oxígeno y equipos tecnológicos.

El proyecto Serpens ha sido desarrollado en colaboración con la Universidad de Brasilia, que recurrió a la de Vigo por la experiencia acumulada en cubesats, y está respaldado por la Agencia Espacial Brasileña (AEB). Cuenta además con la participación de otros centros del país latinoamericano, así como de EE UU e Italia.

El satélite permanecerá custodiado en la Estación Internacional hasta finales de septiembre o principios de octubre, el intervalo temporal previsto para su eyección al espacio en otra operación de Kimiya y el módulo Kibo. Una vez inicie su órbita y emita la baliza de localización, será controlado de forma coordinada desde las estaciones terrenas del campus vigués y de Brasilia. Sus pases sobre la ciudad variarán entre uno y seis diarios y los radioaficionados de todo el mundo podrán contactar con él.

El ingenio hispanobrasileño se integrará en la constelación internacional Humsat coordinada por la Universidad de Vigo y respaldada por la ONU. Su misión será la de testar las mejoras introducidas en la comunicación entre el satélite y los sensores instalados en tierra.

La red está diseñada para obtener información a bajo coste desde zonas que carecen de infraestructuras de comunicación por su ubicación geográfica o tras un desastre humanitario. Los satélites podrán recoger datos de estaciones meteorológicas o boyas marinas que reenviarán a la estación de control terrena y que después serán accesibles para los usuarios de la constelación a través de internet.

El proyecto Serpens tiene una vertiente educativa en Brasil -los estudiantes probarán un sistema de control de posición y otro para que los radioaficionados compartan mensajes- pero Vigo ha actuado como proveedor de tecnología y servicios. La Agrupación Aeroespacial, que integra a las escuelas de Ingeniería de Telecomunicación, Industriales e Informática, trabaja en estos momentos en un proyecto financiado por el plan nacional de investigación para avanzar hacia el desarrollo de su primer satélite comercial.