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El aeropuerto tampoco "pesca" pasajeros en la nueva estación de tren

Ningún autocar lo conecta con las terminales de Urzáiz y Guixar, ni con la de autobuses

Marquesina para buses de emergencia, pero no de Vitrasa  |  Aunque a las puertas de la estación de trenes de Urzáiz hay una marquesina, este espacio no es para ningún bus urbano o interurbano, sino para los de emergencia de Renfe. Por ahora, Vitrasa no ha fijado ninguna parada en la terminal.

Marquesina para buses de emergencia, pero no de Vitrasa | Aunque a las puertas de la estación de trenes de Urzáiz hay una marquesina, este espacio no es para ningún bus urbano o interurbano, sino para los de emergencia de Renfe. Por ahora, Vitrasa no ha fijado ninguna parada en la terminal.

La intermodalidad es, sin lugar a dudas, una pieza indispensable en el desarrollo e impulso del transporte de viajeros. Bajarse de un tren, por ejemplo, e inmediatamente tener un autobús, un metro u otro convoy "a mano" para poder continuar el viaje a destino, no solo redunda en una mayor comodidad para los usuarios, sino que se convierte en un atractivo que permite aumentar los flujos de pasajeros en todos los transportes interconectados al reducirse los tiempos y los costes. Pero Vigo continúa sin dar este paso, al menos en lo que a la conectividad con el aeropuerto se refiere. Ni siquiera el estreno de la estación provisional de Urzáiz con los nuevos trenes rápidos del Eje Atlántico se ha aprovechado para crear la reclamada lanzadera de bus entre la estación y Peinador, lo que permitiría que cualquier persona que llegue a Vigo en tren pueda trasladarse de forma casi inmediata al aeropuerto.

Con los nuevos trenes rápidos se puede llegar a Vigo desde A Coruña en solo 83 minutos; en menos de una hora desde Santiago; y en apenas un cuarto de hora desde Pontevedra. Pero los viajeros no solo no encontrarán en la estación ningún bus al aeropuerto que les permita hacer más atractivo viajar por Peinador, sino que tampoco dispondrán de una parada de Vitrasa. La más cercana está a unos 300 metros cuesta arriba, en Urzáiz, lo que obliga a los usuarios a salvar la empinada calle Bajada a la Estación. Esta tarea se complica para los que van cargados con maletas o, simplemente, los días de lluvia.

Por la marquesina más próxima a la estación del AVE sí pasa el bus L9A, el único de Vigo que llega al aeropuerto. Pero no se trata de un bus específico, sino de una línea urbana con multitud de paradas cuyo autocar no está habilitado para el transporte masivo de maletas. De hecho, lejos de lo que es habitual en las grandes ciudades, este bus tampoco conecta el aeropuerto con las otras dos principales infraestructuras de intercambio de viajeros de Vigo: la terminal de trenes de Guixar; y la de autobuses de la avenida de Madrid.

A Lavacolla en dos saltos

Curiosamente el aeropuerto de Lavacolla no tiene este problema y podrá aprovecharse en mayor medida que el de Peinador de la mejora de los tiempos de viaje de los trenes del Eje Atlántico. A la puerta de su estación llega el bus lanzadera que cada media hora conecta tanto la terminal de tren como la de autobuses de Santiago con el aeropuerto compostelano. Esta combinación, ahora imposible en Vigo, permite, por ejemplo, que cualquier persona pueda llegar en tren a Santiago desde la ciudad olívica en apenas 55 minutos y se subirse con su equipaje al bus al aeropuerto. De esta forma, en apenas una hora y media cualquiera puede llegar de Vigo a la sala de facturación de maletas de Lavacolla. A la inversa también debería poderse, pero la falta de un bus directo en Urzáiz, Guixar o en la estación de buses al aeropuerto olívico, lo impiden.

Si bien es cierto que en cualquiera de las estaciones sí es posible coger un taxi hacia el aeropuerto, su coste, más de 20 euros, provoca que muchos opten por otras alternativas.

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