Un presunto estafador se sentó ayer en el banquillo del Juzgado de lo Penal número 2 de Vigo. Un juicio en el que la Fiscalía solicitó para este hombre una condena de dos años y tres meses de cárcel por estafar 40.000 euros a la madre de un vigués con el que había trabado amistad cuando ambos coincidieron en prisión. El acusado supuestamente acordó con la víctima la venta de unas fincas situadas en Badajoz pero, recibida la cantidad acordada, no se pudo formalizar la operación ya que el hombre desapareció, dejando a la mujer sin el dinero y sin los terrenos.

Los hechos se remontan a hace nueve años, concretamente a 2005. El acusado, Antonio R.N., que es reincidente al constarle ya condenas anteriores por delitos de estafa y apropiación indebida, hizo amistad en prisión con un vigués que estaba en el penal por tráfico de drogas. Este último hombre es Manuel Estévez, el reo que tras estudiar Derecho en prisión y conseguir la licenciatura y también rehabilitarse, logró en 2012, cuando ya había obtenido la libertad, colegiarse como abogado y montar su propio despacho en la ciudad olívica.

En relación con el caso que ayer fue a juicio, Antonio R.N. acordó con la madre del vigués, a través de éste, la venta de unas fincas situadas en Badajoz a cambio de 40.000 euros. La mujer tenía 12.000 euros y pidió prestado el resto del dinero que restaba para comprar los terrenos a un hermano, un nieto y un vecino, ingresando la cantidad pactada en la cuenta del acusado en tres plazos en distintas fechas de 2005.

La Fiscalía sostiene que el acusado nunca tuvo intención de realizar la operación, ya que se presentó una única vez en la notaría para preparar la firma de la escritura pública de compraventa, que no pudo llegar a realizarse, agrega la acusación, al faltar documentación que él debía aportar. Recibido el dinero, no volvió a presentarse en la notaría ni fue posible ponerse en contacto con él.

Manuel, el hijo de la víctima, relató, en calidad de testigo en el juicio, que decidieron adquirirle las fincas a Antonio como "un favor". "Él me suplicó que le comprara los terrenos", explicó este vigués, quien señaló que a raíz de la estafa, su madre quedó en una mala situación económica, ya que perdió sus ahorros y no pudo devolver el dinero que le habían prestado para hacer la operación, algo en lo que también incidieron otros familiares que testificaron en la sala.

Frente a la postura de la Fiscalía y la acusación particular, que acusan de un delito de estafa, la defensa pidió la libre absolución, señalando además que no hay pruebas de los préstamos que la mujer afirma que recibió para la compra de las fincas.