El botín con el que se hicieron los cuatro delincuente que el pasado miércoles fueron cercados por la Policía Nacional tras asaltar una sucursal bancaria del barrio de Coia ronda los 100.000 euros. El dinero acabó volando por el aire cuando los atracadores trataron sin éxito de huir de los efectivos que los esperaban a la entrada de la entidad, ubicada en la calle Cronista Rodríguez Elías, frente al parque de A Bouza. Los agentes recuperaron posteriormente los billetes, tras recogerlos de la calzada y buscarlos bajo los vehículos que estaban estacionados en la zona.

Tres de los arrestados en el espectacular operativo eran viejos conocidos de las fuerzas de seguridad. Además de dos históricos atracadores de Vigo, Juan José Nogueira Rodríguez, de 51 años de edad, y Laureano Fernández Rodríguez, de 46, entre los detenidos también se encontraba Edelmiro Fernández Rial, de 47 años y de Nigrán, que cumplió condena por el crimen de la discoteca "Ramallosa 2000", ocurrido en el año 2001. Junto a ellos había un cuarto apresado, Agustín A.D., el más joven y también el único que carece de antecedentes.

Prisión

La titular del Juzgado de Instrucción número 1 de Vigo decretó el viernes prisión provisional para todos ellos, si bien en el caso de Edelmiro se encontraba ese día hospitalizado debido a que resultó herido cuando fue reducido por los agentes. Sin embargo, ayer ya se encontraba en el centro penitenciario de A Lama tras recibir el alta. Este último es sobre el que pesan más cargos ya que llevaba la única pistola real incautada tras el asalto -las otras dos eran simuladas- y fue presuntamente el que acuchilló en el pie al policía que resultó herido leve en el operativo desplegado tras el atraco al banco.

La magistrada que dirige la investigación acaba asimismo de levantar el secreto que pesaba sobre las actuaciones.