La pequeña sucursal de CaixaBank en Cabral cobró gran importancia para la entidad con los movimientos bancarios del grupo de Las 5 Jotas. De dos blindados al mes se pasó a tres para atender la demanda en efectivo de José Manuel Costas. En apenas cuatro años, la oficina movió 11.234.10,74 euros entre los años 2007 y 2011. Un dinero que se ingresaba en las cuentas abiertas a rumanos o terceros y que cobró en reintegros José Manuel Costas. Un operativo que siguieron menos una decena de empleados que pasaron por la sucursal en aquellos años, según el relato de hechos de las sentencias del TSXG. La mayoría recibieron pequeñas sanciones, pero el subdirector y la directora fueron despedidos. Entre las irregularides que les imputaban figuran casi 10 millones de euros procesados en 300 reintegros con firma distinta a la registrada, o sin firmar; así como 11 millones pagados en cheques de más de 3.000 euros que son nomitaivos y endosados a favor de terceros, siendo José Manuel Costas quien los cobraba.