El alcalde de A Coruña (PP) saca pecho y presume de su política aeroportuaria a base de ayudas millonarias a aerolíneas contraponiendo el espectacular crecimiento de Alvedro frente a la caída incesante de viajeros en Peinador. Lejos del discurso de coordinación que su mismo partido lanza desde la Xunta, Carlos Negreira abogó ayer por ensalzar las acciones de su gobierno local comparando los buenos resultados obtenidos con los de la terminal olívica, la única gallega que no recibió subvención alguna en 2013 y la que menos apoyos ha tendido históricamente. "Todas las decisiones adoptadas para Alvedro en los últimos dos años y medio han permitido pasar de un 12% menos de viajeros que en Peinador en febrero de 2011 a un 53% más de pasajeros con respecto al aeropuerto de Vigo en febrero de este año", manifestó el regidor herculino en un comunicado oficial.

Solo en el último año el gobierno local coruñés concedió en torno a tres millones de euros a varias aerolíneas: Air Europa (Madrid); Vueling (Londres, Barcelona, Sevilla, Bilbao, Gran Canaria, Tenerife y Ámsterdam) y TAP (Lisboa). El resultado de esta política subvencionadora de la que Peinador estuvo privado por la negativa del PP (tanto desde la Xunta, que sí mantuvo el apoyo a Ryanair en Lavacolla, como desde el grupo municipal vigués) fue muy positivo para la terminal herculina. En los dos primeros meses de este año movió ya 136.700 viajeros, un 41% más que en el mismo periodo de 2013. Peinador, por el contrario, acumula solo 86.700 pasajeros, un 10% menos.

Negreira destacó que gracias a "dos acuerdos estratégicos" -Vueling, que recibe en torno a un millón de euros anual desde 2007 y Air Europa, 1,4 millones en 2013- se logró que la low cost española fijara en Alvedro "su séptima base nacional" y que la aerolínea del grupo Globalia ampliara la oferta de vuelos a Barajas, "uno de los vuelos primordiales donde se ha bajado el precio de los billetes y se ofrecen tarifas más competitivas", se recoge en el comunicado oficial del Concello herculino.

Pero Negreira no solo presumió ayer del buen resultado que están teniendo las ayudas municipales a aerolíneas, sino que incluso insinuó su desacuerdo con que se centralicen en Lavacolla las rutas de turismo, como propone el informe de la Xunta. "Queremos diversificar las compañías, con destinos atractivos y buscando que se genere confianza con las compañías. Seguiremos avanzando en esta línea turística", advirtió.

Pero no solo el alcalde popular de A Coruña optó por las subvenciones frente al discurso de coordinación del PP desde la Xunta. También el regidor compostelano Ángel Currás (PP) fue el primero que se puso a negociar con Ryanair para impedir que dejara Lavacolla una vez que el Ejecutivo gallego anunció el año pasado que dejaba de subvencionar a la aerolínea irlandesa después de nueve años consecutivos haciéndolo y más de siete millones de euros de las arcas autonómicas concedidos para que operara solo en la terminal de Compostela.