Una pregunta parlamentaria dejó ayer al descubierto los problemas que han padecido "muchos pasajeros" desde hace más de un año a la hora de volar desde Peinador. La diputada del BNG, Olaia Fernández Davila, denuncia en su iniciativa que esos viajeros "no pudieron embarcar o lo hicieron sin sus equipajes" a bordo de los aviones porque estos deben aligerar peso para superar "una serie de obstáculos" ubicados en la cabecera sur de la pista viguesa y afrontar el despegue con todas las garantías de seguridad.

Davila ratificó a este periódico los términos en los que formuló la pregunta que presentó ayer en el Parlamento, dirigida al Ministerio de Fomento, si bien matizó que "esta situación ocurre ocasionalmente". En cualquier caso aseguró que, según información recabada en el propio aeropuerto, "parece ser que la causa de estos hechos podría deberse a la presencia de ocho obstáculos que se encuentran en dirección sur del aeropuerto, es decir, hacia O Porriño". Esta situación, añade el BNG, "obligaría a reducir el peso de los aviones que deben despegar en esa dirección a causa de la dirección del viento".

Entre los ocho obstáculos citados en su escrito se incluye la existencia de una pequeña superficie arbolada, y también de antenas de telefonía móvil. Fernández es la primera en expresar su "perplejidad" por esta afirmación ya que "a simple vista en la zona no hay nada que no hubiese con anterioridad a la adopción de estas medidas por parte de la dirección del aeropuerto de Vigo".

El BNG quiere que Fomento aclare esta problemática y exige soluciones. Subraya que los "trastornos, problemas y perjuicios a los pasajeros son más que evidentes", entre ellos, el retraso a la hora de alcanzar su destino y la pérdida de enlaces de vuelos, "como ocurrió con un grupo de pasajeros de un viaje del Imserso del pasado 5 de febrero, que estuvieron más de 24 horas sin sus equipajes".

Pilotos que tienen a Vigo entre sus escalas habituales niegan que la presencia de obstáculos al sur de la pista perjudique el despegue. Admiten que en su día la altura de la arboleda de pinos complicaba la maniobra pero su posterior tala solventó el problema. En cambio aseguran que dada la longitud de la pista (2.400 metros) y la inclinación positiva de la cabecera sur, sobre todo con aviones pequeños y en condiciones de mal tiempo con viento en contra, exige el cumplimiento escrupuloso del peso máximo para garantizar la elevación en el despegue."Por eso dejan maletas en tierra. Es una práctica excepcional pero ocurre", afirman.