03 de febrero de 2013
03.02.2013

Las gaviotas de Islas Atlánticas singularizan sus acantilados

El impacto del ave crea un ecosistema único y afecta a la productividad marina

03.02.2013 | 01:00
Una de las parcelas del proyecto ubicada en el acantilado de Figueiras, en el archipiélago de Cíes.

Su belleza escarpada frente al embate del fiero Atllántico mientras la ría permanece protegida al otro lado resulta irrepetible, pero también son únicos por la vetegación que los cubre y la composición del suelo. Los acantilados de Islas Atlánticas constituyen un ecosistema singular en el conjunto de la costa gallega y de todo el norte ibérico debido al impacto de la colonia de gaviota patiamarilla, la mayor del mundo. Un estudio pionero realizado durante los 2 últimos años con fondos del ministerio ratifica esta diferenciación y avanza los primeros datos sobre el impacto de estas aves en la productividad marina.

La densa colonia de gaviota patiamarilla que nidifica en Cíes y Ons convierte sus acantilados en sistemas singulares en toda la costa norte peninsular debido a la gran perturbación que generan estas aves en la vegetación y al aporte de nutrientes -a través de excrementos y cadáveres-, que también acaban teniendo su efecto en las aguas próximas y en la lluvia.

Tras dos años de análisis en ambos archipiélagos dentro de un ambicioso proyecto financiado por el Ministerio de Medio Ambiente, el equipo liderado por el biólogo vigués Xosé Luis Otero, de la Universidad de Santiago, ha podido ratificar la existencia de un sistema costero "totalmente diferente".

Los investigadores establecieron una red de parcelas en los acantilados de Ons y en los de Cíes abiertos al Atlántico para rastrear en el suelo la presencia de nutrientes -siendo el fósforo y el nitrógeno los más destacados-, así como de metales como el cobalto y de los estrictamente contaminantes -mercurio y plomo, entre otros-.

Los muestreos se llevaron a cabo tres veces por año -el último tendrá lugar la próxima semana- y se compararon con los obtenidos en otra parcela de Cabo Home donde no hay presencia de gaviotas. Los resultados son concluyentes: "El fósforo es el nutriente que mejor refleja el efecto de las aves, de hecho, en Oceanía se utiliza para estudiar colonias ya extinguidas. Su concentración en Cíes y Ons es entre 2 y 5 veces mayor y su biodisponibilidad, esto es, la cantidad que pueden absorber las plantas, resulta 40 veces superior respecto a Cabo Home".

También han podido comprobar que en las zonas de nidificación este nutriente se encuentra en sus formas más solubles. Y respecto al nitrógeno, mucho menos estable, presenta una concentración en Islas Atlánticas de 5 a 10 veces mayor que en los acantilados sin presencia de gaviotas.

Una de las aportaciones científicas más novedosas del proyecto es el análisis de isótopos estables de carbono y nitrógeno, que también incide en el impacto de las gaviotas. "Incluso en zonas en las que su presencia es reciente, pues en los últimos años han pasado de nidificar solo en los acantilados a colonizar otros espacios, las señales que obtenemos son igual de importantes y contribuyen a entender un sistema único", subraya Xosé Luis Otero.

Aunque los efectos de estas aves sobre la vegetación de otras zonas costeras son claramente negativos, la situación en Islas Atlánticas sería diferente. "No podemos decir que pongan especies en peligro porque no sabemos qué poblaciones existían antes. Es cierto que el sistema está eutrofizado (caracterizado por un elevado enriquecimiento de nutrientes) y tiene más fósforo que una plantación de patatas, lo que facilita la entrada de plantas vulgares como las ortigas. Pero también hay especies típicas de los acantilados costeros como la herba de namorar. Lo que genera el impacto químico de la gaviota es un nuevo hábitat", explica.

Otro de los aspectos en los que el proyecto destaca por su carácter pionero es el estudio de la vitamina B12 en muestras del agua próxima a los acantilados, un "desafío importante" sobre el que seguirán profundizando a lo largo de este año.

Los biólogos encontraron "de forma sistemática" esta vitamina que siempre está asociada al cobalto, un elemento presente en los excrementos de las gaviotas. "Son concentraciones muy bajas pero su presencia en un ambiente tan extremo nos sorprendió", señala Otero.

Recientes estudios en el continente americano demuestran la relación entre la B12 y un aumento de la productividad primaria marina, de forma que las colonias de gaviotas de Islas Atlánticas podrían tener este efecto en la Ría. "Todavía es una aproximación, pero, a igual que los ríos, los archipiélagos podrían ser una entrada de nutrientes", interpreta.

En este sentido, añade, hay que tener en cuenta que los suelos de los acantilados están prácticamente saturados de fósforo: "Algunos ya se encuentran al 90%, lo que quiere decir que los nuevos aportes acabarán en el mar".

Pero los nutrientes no solo llegan al agua, sino que también se volatilizan y regresan al suelo con las lluvias. Los biólogos analizaron su presencia y también la de elementos tóxicos gracias a 15 pluviómetros repartidos entre Cíes y Ons. Uno de ellos, de carácter automático, les permitió determinar la cantidad de precipitación que aporta la niebla, clave durante el verano.

Los resultados arrojaron conclusiones llamativas como la elevada concentración de lluvia en una zona específica de la isla de Monte Faro orientada al sur: "Si la media entre agosto y septiembre de todo el parque fue de 8 litros por m2, allí obtuvimos 25. Esto pone de manifiesto la heterogeneidad del sistema".

También hallaron una elevada presencia de cobre y arsénico en la lluvia caída en otra área concreta de Cíes. "Siempre son los mismos metales en diferentes muestreos y quizá se debe al tráfico de barcos porque no está en la dirección de Vigo", conjetura Otero.

El equipo ha encontrado asimismo que los huevos de gaviota están "altamente" contaminados. "Incluso los individuosdel nido presentan altísimos niveles de mercurio y plomo", apunta.

El grupo, que ha tenido una financiación de 77.000 euros, continuará con el tratamiento de datos a lo largo de este año e intentará conseguir más proyectos en próximas convocatorias de la red de parques nacionales. De hecho, las parcelas están georreferenciadas de cara a futuros estudios.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook
Finalizou o Concuro Illas Cíes no que os nenos e nenas de Vigo traballaron para contar como ven eles as Illas Cíes