Desde hace más de 30 años, tanto vigueses como pontevedreses han tenido que pagar el peaje más caro de Galicia y uno de los más altos de toda España. La medida anunciada por Fomento viene a hacer justicia con una zona geográfica muy concreta que ya ha sido exprimida durante tres décadas, por lo que en ningún caso se está beneficiando a Vigo y Pontevedra por encima de otros tramos, sino que se está equiparando un precio desorbitado que la ministra Ana Pastor conoce muy bien por haberlo sufrido directamente. No se ha hecho pues otra cosa que acabar con una marginación histórica intolerable. Por fin los paganinis de la provincia de Pontevedra se han librado de la afrenta de tener que pagar más que nadie por usar la AP-9 sin tener por qué.