29 de octubre de 2012
29.10.2012
Fue noticia en 1932

Fallece Reveriano Soutullo

El autor de La leyenda del beso y otras zarzuelas de éxito, compuso en 1907 un Himno al Cristo de la Victoria

30.10.2012 | 07:40
Reveriano Soutullo. // FdV

Hacía unos días que el maestro estaba enfermo, pero no de tanta gravedad como para temer por su vida. Por eso la recepción de un telefonema urgente en la redacción de FARO dando cuenta del fallecimiento de Reveriano Soutullo en Madrid a los 48 años de edad causó mucha impresión en la ciudad, donde era estimadísmo. El Ayuntamiento le había subvencionado para completar su formación musical en el extranjero y en 1907 le había encargado un Himno al Cristo de la Victoria que compuso con letra de Pío Lino Cuiñas, cantado en las Fiestas de la Reconquista de ese año.

Hacía días que el maestro Soutullo estaba enfermo, pero no para que su dolencia fuera tan grave que hiciera temer por un fatal desenlace. Por eso cuando el 28 de octubre de 1932, hace 80 años, llegó a la redacción de FARO un telefonema urgente dando cuenta de su fallecimiento, la noticia sorprendió y causó dolorosa impresión en todo Vigo, al ser conocida tras haber sido publicada en una de las pizarras del Pasaje del FARO DE VIGO.

Soutullo no era vigués nativo, pero lo era por adopción. Quería a Vigo como su verdadera cuna y Vigo le pagaba ese cariño con el suyo y su admiración. Aquí se empezó a formar el gran compositor que acababa de perder España, y justo era que aquí se sintiera su muerte.

Reveriano Soutullo Otero nació en Ponteareas el 11 de Julio de 1884. Tenía, pues, cuarenta y ocho años. Recibió de su padre las primeras lecciones musicales, v sus progresos en el arte musical fueron tan notorios, que siendo todavía un adolescente, dirigió un orfeón en Tui, cargo que dejó para venir a ocupar, por oposición, la plaza de cornetín solista en la música del regimiento de Infantería Murcia, que guarnecía esta plaza.

Ya en Vigo, donde su familia se había instalado, se dedicó de lleno a los estudios musicales. Para completarlos, marchó a Madrid, matriculándose en el Conservatorio Nacional de Música y Declamación. Al final del curso de 1905-1906 alcanzó Soutullo el éxito resonante que fue el primer toque de la trompeta de la fama en su loor. Cuatro años hacía que en el Conservatorio no se concedía el premio de Composición, y Soutullo se presentó a disputarlo. Era el tema, el cuadro dramático "La Corte del rey Don Rodrigo en plena orgía"'.

El jurado, presidido por el maestro Bretón, concedió el premio a Soutullo, y este triunfo tuvo enorme resonancia en Galicia y más especialmente en Vigo, donde el joven compositor era estimadísimo.

Al regresar Soutullo de Madrid la sociedad coral La Oliva, organizó un banquete en su honor, que se celebró en el Hotel Continental el 14 de julio de 1906.

Se organizó un concierto en el antiguo teatro Rosalía Castro, en el cual fue ejecutado el poema sinfónico "La Corte del rey don Rodrigo en plena orgía", obteniendo ruidosísimos aplausos para su autor, que tuvo allí una verdadera apoteosis.

El Ayuntamiento de Vigo le concedió luego una subvención para completar sus conocimientos en el extranjero. Dos nuevas obras compuso por aquel tiempo: "La devoción de la Cruz" y la suite "Vigo", esta última fue ejecutada en el Teatro Real de Madrid.

En 1907 el Ayuntamiento le encargó un Himno al Santísimo Cristo de la Victoria, para banda y orfeón, cuya letra escribió D. Pío Lino Cuiñas, y que fue cantado con ocasión de las fiestas de la Reconquista de aquel año.

Se estableció definitivamente en Madrid, y entonces comenzó para él una copiosísima labor, que comprendía la dirección artística de La casa editorial Alier, y la composición de toda clase de obras, algunas, de ellas publicadas con pseudónimo, para banda, orquesta, quinteto y piano. Pronto los autores de libros para el teatro llamaron a las puertas de Soutullo, y los éxitos más resonantes acompañaron todas las partituras de nuestro paisano.

Durante varios años veraneó en Redondela. Y ni los meses que allí pasaba eran para él de descanso, pues los encargos llovían sobre él, los empresarios le apremiaban y ello le forzaba a trabajar de continuo.

Deja Soutullo escritas unas cuarenta obras, entre ellas, "La Leyenda del beso", "La del soto del parral", "El último romántico". "La conquista del mundo"...

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook

Contenido Patrocinado


El Centro Comercial Travesía reparte premios con un particular Monopoly

El complejo comercial ha instalado por su 16 cumpleaños un divertido juego en el que se puede probar suerte desde 10 euros de compra y obtener desde descuentos en compras hasta tablets, relojes inteligentes y patinetes eléctricos

FaroEduca
Comeza un ano máis o Concurso Illas Cíes no que os nenos e nenas de Vigo nos contan como ven eles as Illas Cíes