La apuesta que la naviera Mediterranea Shipping Company (MSC) acaba de realizar por Vigo, al escogerla como puerto de embarque para su trasatlántico MSC Ópera en detrimento de A Coruña, no solo se espera que reporte importantes beneficios económicos a la ciudad, sino que podría consolidarla en el mapa como base de cruceros. Todo dependerá de la nota con la que estas nueve travesías por el Norte de Europa superen el examen el próximo verano, explican desde la Autoridad Portuaria.

"Si funciona la venta de las cabinas y sale todo bien, en el futuro podíamos tener más posibilidades ya sea para atraer nuevas compañías o para ampliar la actividad de las actuales", explica el presidente de la institución, Ignacio López Chaves, y avanza que están trabajando para conseguir más operaciones. Recuerda que la comercialización del último embarque desde Vigo (con 247 cruceristas en este mismo buque) resultó exitoso y demostró la capacidad de las instalaciones y servicios portuarios.

Su proximidad a Portugal, y la consecuente posibilidad de captación de un mayor número de viajeros, parece ser la razón por la que Vigo ha arrebatado a la ciudad de A Coruña estas salidas, según tanto López Chaves como Ramiro Cobo, de la consignataria Pérez & Cía. Las últimas inversiones en las instalaciones o las condiciones naturales de la ría, que garantizan el acceso todos los días del año, son otros de los motivos apuntados.

El luso no es el único pasaje que la compañía espera captar desde Vigo. Cobo sostiene que tanto las dimensiones del buque (con 251 metros de eslora por 29 de manga), como el itinerario (Vigo, Lisboa, Bilbao, Havre, Southampton, Ijmuiden, Saint Perter Port y retorno a Vigo) resultarán "muy atractivos para gente de toda España". Destaca que "es un hecho muy importante" y que el objetivo ahora es lograr "que el mercado lo conozca". Además, subraya la necesidad de potenciar las conexiones aéreas y, de cara al futuro, lograr la llegada del AVE.

Muchos sectores de la ciudad celebran la noticia y esperan poder beneficiarse de la llegada de estos cruceristas que, según la consignataria, podrían dejar una media de 200 euros por persona.

El presidente de la Confederación de Empresarios de Pontevedra, José Manuel Fernández Alvariño, destaca la necesidad aprovechar esta oportunidad. Propone crear "incentivos" para que los turistas decidan pasar los días previos al embarque en la ciudad con packs turísticos como visitas a bodegas o a las Islas Cíes. Además, considera necesario que el comercio del puerto pueda abrir esos días "porque el señor que viaja abre más la mano al gasto". Desde la Asociación de Comerciantes del Casco Vello esperan conseguir para entonces la declaración de Zona de Gran Afluencia Turística. Su gerente, Anxo Méndez, considera "una noticia magnífica" que el próximo verano se realicen nueve salidas de un trasatlántico desde Vigo ya que el comercio podrá beneficiarse de "las compras de última hora".

Los taxistas, contentos con el notable incremento que esto supondrá para su actividad, también tienen una petición: que les permitan exhibirlos precios de los desplazamientos al aeropuerto u otras localidades.

Expectación en la hostelería

Los hosteleros son otro de los colectivos que festeja la nueva. "Los días que hay buques la subida en la facturación de los locales de la zona puede rondar el 30%", estima el presidente del colectivo, José Magaz y señala que, al tratarse del punto de partida de una ruta, el buque necesitará proveedores.

Los hoteles esperan ocupar habitaciones con cruceristas que lleguen a Vigo con antelación e, incluso, con familiares que acudan desde otras localidades a trasladarlos. Sin embargo, el presidente de la asociación, César Ballesteros, advierte de que no será "tanto como se puede pensar". "Como los barcos salen de tarde, la gente llega por la mañana y, a la vuelta, atracan temprano, así que no incide mucho", lamenta, pero se muestra encantado con la decisión de la armadora "porque es muy importante para la ciudad, la pone en el mapa turístico".