El mayor congreso celebrado en el Auditorio arrancó ayer con la participación de más de un millar de profesionales, que abordan durante tres días (hasta el sábado) diferentes aspectos de la diabetes, una enfermedad muy prevalente que ya sufre el 13,8% de la población adulta, según un estudio publicado en enero y auspiciado por la Sociedad Nacional de Diabetes (SED). Aunque tradicionalmente se asociaba la diabetes tipo 1 a niños y adolescentes y la tipo 2 a adultos "por encima de 30 o 40 años", los médicos advierten que de esta modalidad de la enfermedad –la que se puede prevenir con buenos hábitos– "está apareciendo en personas cada vez más jóvenes fundamentalmente a causa de la obesidad y el sedentarismo".

"Los estilos de vida han empeorado en los últimos años y vivimos en una sociedad muy americanizada". Así lo manifestó la presidenta de la SED, Sonia Gaztambide Sáez, que, acompañada del endocrino Ricardo García-Mayor y del médico de familia Francisco Javier García Soidán, reveló que el 40% de las personas que padecen diabetes lo desconocen, es decir, que están sin diagnosticar. Aunque parezca una cifra muy elevada, ha descendido desde el 50% gracias a la labor de Atención Primaria, realizando campañas y "buscando e identificando a estas personas". "Es una enfermedad que no duele, que a veces el enfermo no aprecia los síntomas, pero puede ir lesionando los vasos", precisa Gaztambide.

Para concienciar a la población y prevenir esta dolencia crónica, desde ayer (y hasta hoy a las 14.00 horas) está instalada en el mercado de As Travesas una carpa avalada por la SED en la que los ciudadanos pueden conocer su riesgo de sufrir diabetes, una patología que puede desarrollar complicaciones como enfermedades cardiovasculares, renales, problemas en la vista o en los pies.

La patología en embarazadas solo está detrás de 3 de cada 10 bebés con mucho peso

El primero de los tres días del XXIII Congreso de la Sociedad Española de Diabetes se inauguró oficialmente ayer por la tarde de la mano del italiano Massimo Porta, que ofreció una conferencia sobre el cuidado de pacientes con Diabetes Mellitus tipo 2 (supone más del 90% de los diabéticos). No obstante, desde primera hora el Auditorio Mar de Vigo acogió un trasiego constante de congresistas debido a la celebración de simposios simultáneos, tanto por la mañana como por la tarde. La diabetes en embarazadas centró uno de los primeros debates, en los que Lucrecia Herranz y Rosa Corcoy ofrecieron sus diferentes puntos de vista –a favor y en contra– de los nuevos criterios para diagnosticar la enfermedad en gestantes. Aunque habitualmente se asocian los bebés nacidos con más de 4 kilos a una hiperglucemia de la madre (la sufren el 16% de las embarazadas), Corcoy aclaró que solo el 27% de los niños con mucho peso se explican por una diabetes gestacional.

Andrea López Bosch. ?Adiestra perros para detectar hipoglucemias

"Los perros detectan las bajadas de azúcar hasta 20 minutos antes que un glucómetro"

Andrea López Bosh presentará mañana una de las principales novedades del congreso ante pacientes con diabetes. Esta psicóloga clínica e instructora de la Fundación Bocalán adiestra perros labradores para que sean capaces de detectar bajadas de azúcar en los diabéticos tipo 1 (los que necesitan ponerse insulina). Se trata de un sistema de prevención de hipoglucemias pionero en España, que actualmente solo funciona en Reino Unido. "A finales de año o principios de 2013 pretendemos entregar los tres primeros perros", anuncia López. La fundación ya ha recibido unas 250 solicitudes de todo el país, mayoritariamente de familias con niños diabéticos y de enfermos que viven solos. "Planteamos este proyecto sobre todo para hipoglucemias nocturnas. Es un método muy fiable, se están alcanzando un 90% de detecciones; los perros son capaces de detectar la bajada de azúcar hasta 20 minutos antes que un glucómetro", explica la instructora.

Bocalán trabaja con labradores por su gran olfato. "Los entregamos a partir del año y medio. Se les entrena en discriminación olfativa. Trabajamos directamente con muestras de aliento de los usuarios, recogidas cuando tienen bajadas de azúcar. Entonces, cuando los perros la detectan, ladran. También estamos barajando que dé un pequeño empujón o se suba al dueño, para no molestar en sitios públicos. Y se les puede enseñar a coger el kit del diabético", concluye.

El coste de uno de estos perros ronda los 10.000 euros. La fundación asume el 60%, y el 40% restante lo debe pagar el usuario. Por el momento, dos hospitales madrileños (uno público y otro privado) se han interesado en el proyecto. Ahora queda por ver su impacto en Galicia.