Un azor teledirigido planea desde el martes el recinto portuario vigués sembrando el pánico entre las gaviotas y hasta sorprendiendo a la Policía Nacional, cuyo helicóptero notificó ayer a la torre de control de Peinador "la presencia de un objeto volante no identificado". La empresa madrileña Ecotactical Technologies cumple así el objetivo para el que fue contratada por un periodo de prueba de tres semanas por la Autoridad Portuaria: ahuyentar a las aves de la zona en cuestión de segundos. Su táctica es tan efectiva que ya se han interesado empresas viguesas de gestión de residuos.

"Las gaviotas tienen un miedo innato a las rapaces; se estaban convirtiendo en un problema de salud pública porque llegaban a entrar en la lonja", comenta Carlos Magaña, su director comercial, quien insiste en que la gran ventaja con respecto a la cetrería tradicional es que su invento, aunque no especifica cantidades, "resulta mucho más barato". Los robots, dirigidos por dos pilotos, sobrevuelan un radio de 500 metros y alcanzan los 300 metros de altura a una velocidad media de 40 kilómetros por hora (aunque puede superar los 100 km/h).Los aparatos, que no pesan más de 2 Kg y están fabricados a base de kevlar y fibra de carbono, se están utilizando alternativamente y en su diseño imitan completamente a un azor (disponen de dos unidades) o a un águila real (una unidad).

La empresa Ecotactical, ligada a la Escuela de Ingeniería Técnica Aeronáutica de la Universidad Politécnica de Madrid, dispone de un contrato de tres semanas que, según la eficacia que se demuestre, podrá ser ampliado. Durante este tiempo, dos de sus ingenieros, Mario (27 años) y Alberto (28 años), harán volar a las rapaces a lo largo de toda la mañana e incluso de la madrugada. "Los barcos de bajura llegan sobre las 4.00 horas y atraen a muchas gaviotas, por lo que estamos tratando de iluminar correctamente los robots para poder manejarlos a esas horas", explica Mario. Así, aunque los alcanzan los 3 kilómetros, ellos solo lo dirigen hasta 500 metros, "la distancia que alcanza la vista". Además, formarán a tres pilotos de la Escuela de Aeromodelismo de Vigo, "quienes deberán adquirir unos mínimos conocimientos ornitológicos para saber simular el vuelo de un ave rapaz". Así, Ecotactical ofrece su producto pero también sus servicios y la formación –la mayoría online–

La acción de dirigir uno de estos robots exigen gran concentración porque a tanta distancia y altura es muy fácil perderlo de vista. "En el Puerto de Vigo es especialmente complejo porque hay muchos edificios que interrumpen las corrientes de aire y hay que aterrizarlo en un espacio reducido; además, si se cae es más complicado buscarlo en el mar y el agua salada lo dañaría", explican.

La empresa cuenta con menos de dos años y ya ha recibido numerosos premios. Entre sus trabajos destacan los realizados en vertederos, aeropuertos o parques eólicos (en este caso para disuadir a las aves rapaces).