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El Gobierno portugués valora ahora el tren Vigo-Oporto como bueno para la eurroregión

Bruselas denuncia "trabas" para investigar la legalidad de los peajes lusos

Redacción

De estar a un paso de la desaparición por "deficitaria" a ganarse el calificativo de "estructurante". El secretario de Estado de Transportes de Portugal, Sérgio Monteiro, destacó ayer la utilidad de la línea férrea entre Oporto y Vigo por su valor vertebrador en el Norte luso y apuntó su deseo de que se integre en la agenda ibérica para obtener apoyo comunitario.

Monteiro hizo esta valoración en un coloquio sobre movilidad y transportes celebrado en la ciudad lusa de Gaia. Durante su intervención el responsable de Transportes portugués afirmó que cuando el Gobierno de Lisboa se reunió con su homólogo español percibió que éste "no consideraba fundamental" la conexión entre Oporto y Vigo.

El tren entre ambas ciudades estuvo a punto de desaparecer en julio, cuando Comboios de Portugal anunció su supresión alegando que el tramo no reunía "las condiciones de explotación para su continuidad al no ser rentable". La decisión activo a la clase política y empresarial de ambos lados del Miño, que se movilizó en varias ocasiones para exigir la continuidad y modernización del servicio. Fruto de esa presión Renfe y Comboios acordaron a finales de septiembre prorrogar la línea hasta el próximo 31 de enero de 2012.

Por otra parte ayer transcendió que la Comisión Europea está acelerando su resolución sobre la legalidad de los peajes introducidos hace más de un año en las autovías del Norte. Bruselas avanzó que está llevando el caso por el procedimiento de infracción y lamentó las "trabas" que se ve forzada a superar a la hora de consultar la documentación del proceso. Otro de las grandes dificultades denunciadas fue conocer el por qué se tomó la decisión de implantar el gravamen en las vías del Norte y cómo se ejecutó.

Ayer mismo el alcalde de Matosinhos, Guilherme Pinto, sugirió que los ciudadanos y empresas extranjeras no pagasen la tasa mientras el Gobierno "no encuentra sistemas de pago más simples". Pinto amparó su propuesta en que la "complejidad" del sistema actual está afectando al turismo y a la economía de la región.

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