Las reticencias de Cavaco a extender el peaje a las autovías sureñas indigna al Norte luso
"Nos toman por ricos y de Oporto para abajo será gratis", denuncia la plataforma de la A-28
A. O.
La extensión del cobro del peaje a las autovías del sur de Portugal no tiene fecha. Anunciada para finales del pasado mes de abril, la decisión gubernamental –heredada del anterior ejecutivo socialista– parece no convencer a la Presidencia de la República, que ha pedido nuevos informes sobre el cobro de ese canon en las SCUT sureñas. Esta decisión ha desatado la indignación entre los colectivos sociales y empresariales del Norte portugués por considerar que al final será solo las autovías de esta zona del país, "las únicas de Portugal en las que se cobre por circular".
"Nos toman por ricos", critica Jorge Passos, portavoz de la plataforma anti-peaje de la A-28 (Viana do Castelo-Oporto) tras conocer el anuncio del presidente de Portugal, Aníbal Cavaco Silva. Éste pidió ayer al Gobierno luso "aclaraciones" antes de decidir si acepta la ley que establece la introducción de nuevos peajes en el sur. El gabinete de Cavaco explicó que la solicitud de esa información adicional al Ejecutivo conservador de Pedro Passos Coelho se decidió "después de realizar un análisis jurídico y económico" a la norma, aprobada el pasado octubre.
La Presidencia de la República dispone ahora de 40 días para pronunciarse sobre la ley. En caso de que consiga su plácet, el texto se reenviará al Gobierno luso para que lo someta de nueva a la aprobación del Parlamento. A continuación, la ley podría entrar en vigor con muy pronto a principios del próximo año.
Pero esta nueva vuelta de tuerca de Cavaco hace sospechar a los sectores más influyentes de Norte portugués. Temen que obedezca "a un intento de retrasar la implantación del cobro en los viales del sur," donde se concentran las poblaciones más pobres de Portugal, y tampoco olvidan la procedencia del presidente del país, el Algarve.
Las vías del Interior Norte, Beira Litoral y Alta, Beira Interior y Algarve son las cuatro SCUT sobre las que se pronunciará Cavaco Silva. Estas carreteras están próximas a Galicia, Castilla y León, Extremadura y Andalucía y su conversión en carretera de pago afectará a ciudadanos que vivan y trabajen en zonas de la frontera luso-española.
Pérdida de tráfico
Las primeras autovías que pasaron a ser de pago, en 2010, fueron la del Norte Litoral, Grande Oporto y Costa da Prata, fronterizas con Galicia. Según los últimos datos, estos nuevos peajes provocaron en el primer semestre de 2011 una disminución de entre un 26 y un 46 % del tráfico en esas vías. En concreto y según los últimos datos oficiales referentes al segundo trimestre de 2011, la A-28 Viana do Castelo-Porto perdió diariamente una media de 9.000 vehículos. Entre abril e junio de 2010, antes de la introducción del canon, por ese mismo tramo de autovía circulaban 34.323 diarios, convirtiéndose en uno de los de mayor tráfico del país.
A las supuestas reticencias de Cavaco a ampliar los viales de pago se suma el desorbitado desembolso –a cargo del Estado– de 717 millones de euros a las concesionarias de las tres antiguas SCUT (Ascendi y Norte Litoral) "para restituir el equilibrio financiero de las concesionarias" roto tras la introducción de los peajes. "Al final todo indica que acabaremos pagando peaje solo los del Norte para saldar la deuda de los viales del sur. De Oporto para abajo circular será gratis", denuncia Jorge Passos.
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