"Por tierra y desde el mar; día y noche". La frase de un conocedor de los entresijos de la Operación Abuelo ilustra de modo gráfico el despliegue realizado por la Guardia Civil en esta investigación en la que participaron más de medio centenar de agentes. Las pesquisas se iniciaron en noviembre del año pasado a raíz de varias denuncias presentadas en el juzgado de Cambados y desde entonces los sospechosos fueron objeto de un minucioso seguimiento.

A algunos de ellos se les intervinieron sus conversaciones telefónicas, y agentes de paisano vigilaron sus viviendas e incluso los lugares que frecuentaban. Familiares de marineros acusados en esta operación confesaron a este periódico su "sorpresa" por la intensidad del control policial, "pero no tenemos nada que esconder. Ya no hay nadie detenido del Nuevo Herminia III [de Cesantes] porque no encontraron nada ni escucharon nada sobre explosivos. El nombre del barco tiene que quedar limpio", alegan.

En los muelles de O Berbés tampoco nadie advirtió el martes que ese día y desde mucho antes varias personas "trabajaban" allí y no precisamente relacionadas con la pesca. Hombres y mujeres de apariencia normal, hasta desenfadada y con un toque de turista. En realidad eran agentes de la Guardia Civil, cuya función adquirió la máxima relevancia a la hora de coger in fraganti a tripulantes como el patrón mayor de la Cofradía de Pescadores de Vigo, José Antonio Tizón.

Los investigadores sabían que los sospechosos, pese a no sentirse vigilados, "guardaban las formas". Por ejemplo, "esperaban a que todos los tripulantes estuvieran a bordo, e incluso soltaban amarras, y en ese momento, cuando el barco estaba ya separado del muelle, embarcaba el que portaba los cartuchos", explican las mismas fuentes. Supuestamente Tizón tenía casi un pie en su buque, el Nuedo Diego David, cuando le rodearon los agentes e intentó deshacerse de los explosivos lanzándolos a la dársena.

Esto da una idea de la sincronización que requirió el operativo. Los tres buques sospechosos estaban atracados en muelles distantes, así que había que actuar al mismo tiempo y en los todos los frentes. Y había varios. En O Berbés, el objetivo era interceptar los barcos antes de que abandonasen el puerto, supuestamente, con explosivos a bordo, y a la vez evitar que alguien accediese al recinto en coche para entregar los explosivos,. De ahí el bloqueo de todos los accesos a los muelles, y la inspección desde maleteros hasta debajo de las alfombrillas.

Entretanto, patrulleras del Servicio Marítimo de la Guardia Civil navegaban a la entrada de las Rías de Vigo y de Pontevedra parando a todos los barcos del cerco indicados por la investigación. En este caso, ninguno de los registros se saldó con la incautación de explosivos.

Patrulleras de la Benemérita

Algunos buques ya eran conocidos por los tripulantes de las unidades marítimas de la Benemérita. Desde éstas se les había vigilado de forma exhaustiva, con prismáticos de visión nocturna, y también navegaron hasta las zonas donde se sospecha que fondearon recipientes con munición, pero no dieron con nada.

Con otros marineros no quedaba tiempo para esperarles en puerto y su detención se produjo cuando se dirigían hacia él. En concreto, en la carretera de Redondela a Vigo, a la altura del restaurante Casa Paco, la Guardia Civil dio el alto a la furgoneta en la que iban cinco miembros de la tripulación de uno de los barcos de Cesantes. Allí fueron esposados y llevados hasta O Berbés para proceder al registro del buque, donde ya otros agentes habían retenido al jefe de máquinas.

El último frente se situó en Montalvo (Portonovo). Los agentes localizaron en un alpendre 17 kilos de dinamita en cartuchos, 100 metros de mecha lenta y 400 detonadores. Pero los arrestos relacionados con este cargamento tardaron en producirse. Sobre las 23.30 horas eran detenidos en el mar tres tripulantes del Playa de Portonovo.

Ahora falta por determinar quién suministraba la dinamita o dónde la adquirían los armadores. "Es similar a la que se utilizan en canteras y pirotecnia", asegura un experto. De esta línea de investigación podrían resultar las próximas detenciones.