La reforma del entorno de La Colegiata y otras calles del Casco Vello comenzará después de la procesión del Cristo. En una reunión celebrada entre el párroco de la concatedral y la Tenencia de Alcaldía se decidió posponer el inicio de estas obras hasta el mes de agosto, con el objeto de reducir al máximo las molestias a los fieles y los asistentes a la procesión.

De todas las calles a reformar, sólo se acometerá Oliva, con su inicio previsto para los próximos días y con el compromiso de que la obra esté finalizada a finales de julio. De nos ser así, se retiraría todo el material que pudiese estorbar y se dejaría la zona “en perfecto estado para que los usuarios no tuvieran ninguna molestia”

Después del Día de Cristo, se iniciarán las obras en el resto de las calles contempladas: plaza de A Pedra, atrio de la Colegiata y Real. La actuación municipal incluye también la sustitución del alumbrado en distintas zonas del barrio histórico para ganar eficiencia energética, que se pospondrán también para agosto. El coste de esas actuaciones ronda el millón y medio de euros y tendrán que estar finalizadas antes de que acabe el año.

O Berbés

El acuerdo se hace extensivo también a las obras previstas en la plaza de O Berbés y algunas calles de su entorno, para donde se ha diseñado un plan con el que se pretende homogeneizar la imagen de la plaza y recuperar el ambiente y la tipología del caserío de ribeira y que incluye la limpieza de fachadas y tejados, eliminación de elementos inadecuados como cierres, tendales o antenas que implicarían la instalación de andamios que dificultarían el paso de la procesión.

El aplazamiento no afecta a otras obras previstas en el barrio, como la construcción de la pinacoteca en Abeleira Menéndez o el Centro de Fotografía de la calle Chao o el llamado mirador nuevo del Paseo de Alfonso. que se pretenden abrir al público el próximo año.

Con este acuerdo se pretende que no se repitan las molestias e incomodidades que han tenido que soportan los fieles para asisten a los actos y procesión del Cristo en los últimos añosa debido a las obras de construcción del estacionamiento subterráneo de Policarpo Sanz y la reforma del eje Paseo de Alfonso-Elduayen-Porta do Sol que llegó a alterar el recorrido tradicional de la procesión, que este año celebra su bicentenario, y el acto tradicional de interpretación del Himno del Cristo.

Tras la reforma de la Porta do Sol y la práctica eliminación de bordillos, ya no será necesario instalar la rampa metálica en las inmediaciones de Elduayen para que el carro del Cristo pudiera acceder a la plaza de la Constitución. Ese bordillo se construyó durante el mandato de Castrillo para evitar que los coches estacionaran sobre la acera.