La demografía de la provincia de Pontevedra ha reproducido a escala en los últimos 25 años el esquema general de Galicia: el interior se despuebla por su fuerte componente económico de base agrícola que no ha sido reactivado, mientras el litoral capta población y el eje Vigo-Pontevedra se consolida como el polo de una gran área urbana que supera ya el medio millón de habitantes.

Tras este cambio de escenario con el masivo paso de población activa desde la agricultura y la pesca a la industria y, muy especialmente, los servicios, resultan varios municipios muy dinámicos -básicamente los situados en el eje Vigo-Vilagarcía- en los que la densidad de población es ya muy alta o están demostrando capacidad para atraer a la población joven, en busca sobre todo de viviendas más baratas.

Es el caso de Pontevedra, que ha experimentado un crecimiento poblacional de casi el 20% desde 1981, y de Vigo, cuya capacidad para atraer mano de obra procedente del extranjero o de otras regiones ha crecido un 30% sólo en la última década. Asimismo, en este grupo figura Vilagarcía, capaz de pasar de 30.199 habitantes a los más de 36.500 actuales, pero también municipios que se benefician del "tirón" de las dos ciudades como Porriño, Poio, Sanxenxo, Cangas o, especialmente, Nigrán y Ponteareas.

Actualmente, estos concellos situados sobre el eje central entre Vigo y Vilagarcía o sus inmediaciones concentran más del 80% de la población provincial.

En general, podría resumirse que el crecimiento demográfico de una provincia que ronda ya el millón de habitantes se ha realizado en el último medio siglo a costa de 31 municipios (sobre todo de los 14 concellos que han experimentado un aumento poblacional de más del 10%), mientras que otros 30 se despueblan.

Lalín, la excepción

Se trata en todos los casos de concellos situados en el interior. Y es que frente al dinamismo de la costa, el interior (excepción hecha de Lalín, capaz de convertirse en polo económico y de atracción demográfica) experimenta una progresiva pérdida y envejecimiento de la población, con casos graves como el de Crecente, Forcarei, Cerdedo o Covelo, que han perdido alrededor del 50% de población desde 1981.

Este mapa demográfico presentado ayer por el Seminario de Estudios Socioeconómicos de Pontevedra "Carlos Velasco" servirá de base para las jornadas A rexión urbana das Rías Baixas que se celebrarán del 16 al 19 de abril en Vigo y Pontevedra.

Las jornadas buscan ser una primera toma de contacto con los retos y potencialidades del área urbana Vigo-Pontevedra, un espacio todavía en proceso de definición-como admiten los convocantes del encuentro- pero que demanda "con urgencia medidas para su articulación", destacan los representantes del Seminario.

Entre los principales retos del área urbana figura reconocer que los municipios de este eje centrado en los servicios y, en menor medida, en la industria son "muy dinámicos pero no coordinados", según el nuevo presidente del Seminario, Julio C. Paredes Seoane.

Tanto él como el director técnico del nuevo estudio del Seminario, el sociólogo José Pérez Vilariño, se refirieron a otro importante reto: las infraestructuras. De hecho, en el informe del grupo de investigación se hace constar que "la falta de articulación administrativa e institucional de la gran aglomeración constituida en torno al eje Vigo-Pontevedra, hace que las infraestructuras de comunicación (aeropuerto, ferrocarril, puerto), se vean ahogadas o incrementen su coste y carezcan de los equipamientos imprescindibles. Incluso los tramos metropolitanos de las principales autopistas, al definirlas como vías interurbanas sin salidas necesarias para articular el tejido urbano, no pueden funcionar como cinturones periurbanos, incrementando la congestión interna".

Carencias en la AP-9

Una autopista cerrada y sin suficientes salidas, como la AP-9, no es la mejor opción para seguir el ejemplo del caso holandés citado ayer por el Seminario: un espacio sin grandes ciudades pero con numerosos núcleos que son "barrios" de la región urbana, "amistosa con la naturaleza del espacio pero con redes integrales ágiles, no necesitamos una autopista colapsada sino una calle mayor con salidas, que articule el territorio para que la gente entre y salga de la autopista", matizó Vilariño.

Otro ejemplo es el aeropuerto de Vigo. En el informe se hace constar que en 2006 ya superó las expectativas de recepción de pasajeros previstas para el año 2015, "sin que este incremento se haya visto correspondido con las inversiones necesarias para mantener e impulsar este crecimiento, lo que ha llevado al aeropuerto de Oporto a intentar captar este superávit con bastante éxito". Seoane se preguntó cómo es posible mantener un aeropuerto sin acceso directo a la autopista "y que no es intermodal ni a medio plazo lo será, porque no llegará el tren".

La duplicidad de servicios públicos en Vigo y Pontevedra y el localismo refrendado por lo que los técnicos llaman "cierta miopía política", son otros de los problemas a superar para una correcta articulación del área urbana.

Expertos de las áreas metropolitanas más avanzadas de España (Bilbao, Sevilla y Barcelona) participarán en las jornadas A Rexión Urbana das Rías Baixas, que además de convocar a principales actores implicados en el desarrollo del área urbana reserva un apartado especial para las posibilidades del eje Pontevedra-Vigo de competir en la eurorregión.