El temporal que asoló Vigo a principios de octubre del año 2004 va a salirle caro al Concello. El juez ha condenado al Ayuntamiento vigués a indemnizar con más de 8.500 euros al propietario de un turismo que estaba estacionado en el parque de Castrelos y que sufrió numerosos daños debido a que el fuerte viento provocó que un árbol de grandes dimensiones impactase contra el vehículo.

Los hechos ocurrieron el 9 de octubre. Una jornada ajetreada para policías locales y bomberos, ya que ese día el temporal no sólo causó la caída de árboles y ramas, sino también el vuelco de contenedores y el desprendimiento de cubiertas, losetas y vallas de obra, además de dejar dos heridos. Este caso concreto sucedió a media mañana, en el aparcamiento situado frente a la verja de entrada al pazo Quiñones de León, en Castrelos. El viento arrancó de cuajo un árbol que cayó sobre dos vehículos que estaban allí estacionados: un Renault Megane y un Citroën BX.

El propietario del primero de estos dos coches, que fue el que resultó con más desperfectos, decidió presentar una reclamación de responsabilidad patrimonial contra el Concello para solicitar una indemnización. Su turismo, según el atestado realizado entonces por la Policía Local, sufrió daños en el techo, el capó, en el maletero, en casi todo el lateral derecho y en varias lunas.

Juicio

La demanda fue presentada ante el Juzgado de lo Contencioso-Administrativo Número 1 de Vigo cuyo titular, tras la celebración del juicio, acaba de dictar una sentencia en la que da la razón al demandante, A.F.A., y condena al Ayuntamiento vigués a indemnizarlo con los 8.578 euros en que se valoraron los daños en su coche.

En la resolución judicial, el juez exime de responsabilidad a la empresa encargada del mantenimiento de los parques y jardines de la ciudad (CESPA) ya que, según explicó el abogado que representa a esta entidad, Jaime Barreras, el contrato de servicios que tenía con el Ayuntamiento "no contemplaba" la conservación de la zona en la que ocurrieron los hechos. Este letrado también alegó que este siniestro fue causa de "fuerza mayor".

Así, en la sentencia dictada por el Juzgado de lo Contencioso se concluye que corresponde a la administración municipal, como responsable única, responder "por los daños y perjuicios sufridos por el demandante".

Además de sobre el Renault Megane, el árbol se precipitó sobre un Citroën BX que sufrió desperfectos en el techo y en un lateral. En este caso, los bomberos tuvieron que rescatar a una mujer que se encontraba en el interior del vehículo ya que las ramas impedían abrir la puerta. Sólo media hora después de este percance, otro árbol cayó en el mismo lugar alcanzando a un anciano que se rompió una cadera y un hombro.