Los radares fijos que pretende poner en marcha el Concello no estarán operativos hasta después de las elecciones municipales de finales de mayo.

Los dispositivos no han recibido todavía la autorización oficial, ni los agentes de la Policía Local que los van a calibrar han seguido los cursos de formación para su correcta utilización, ni ha comenzado el periodo de prueba durante el cual Tráfico no multará a los infractores sino que les avisará de que han sobrepasado los límites de velocidad.

En el departamento municipal de Tráfico no se trabaja con la previsión de que los radares -que irán rotando en su ubicación en las cabinas colocadas por la ciudad- funcionen antes de finales de mayo.

La cabinas para colocar los radares han sido instaladas en el interior de los túneles de Beiramar, en el primer cinturón de circunvalación a Bouzas, en el vial de acceso a la Universidad desde Castrelos, y en las avenidas de Europa y de Samil.

Precisamente, la Policía Local considera que es en el vial de la ciudad universitaria donde se producen los mayores excesos de velocidad, mientras que en el resto de ubicaciones donde están las cabinas los conductores ya han disminuido la velocidad media de circulación.

Puntos

Por su parte, el concejal socialista Xulio Calviño criticó las actuaciones del gobierno local en seguridad vial, a raíz del doble atropello del pasado fin de semana en la calle Pizarro. Calviño acusó al gobierno de no querer implantar la retirada de puntos del carné por las infracciones que cometan los automovilistas en el casco urbano.