Lleva diez meses de baja y esperando una operación que no llega pese a dos intentos fallidos, uno en una clínica concertada y otro en el Hospital Domínguez de Pontevedra. Es el caso de Nieves Costas Villar, que padece una estrechez lumbar que le provoca fuertes dolores que le obligan a tomar medicación desde hace dos años y a realizar visitas periódicas al médico de cabecera cuando sufre algún ataque y precisa de inyecciones. La solución pasa por una intervención que, explica la propia afectada, "supondría quitar parte del hueso y poner un injerto para ensanchar el canal".

"Al principio me dijeron que tendría que esperar seis meses, pero ahora me dicen que un año. Ya protesté ante Admisión, Atención al Paciente y ya no sé qué más hacer", relata. Y, para colmo, asegura que "me ofrecieron operarme en una clínica concertada pero resulta que al investigar me entero de que allí no hacen ese tipo de operación. Entonces, ¿para qué me llaman?".

Pero el culebrón que vive Nieves tuvo la pasada semana un nuevo capítulo. "Me avisaron para ir el jueves al Hospital Miguel Domínguez, en Pontevedra, y resulta que el cirujano me dice que antes de operar, debería intentar otros tratamientos, como fisioterapia", apunta, al tiempo que agrega "pero es que ya lo hice y no sólo no me ayudó, sino que me puse peor".

Así las cosas, esta mujer que trabaja como dependienta recalca que "lo único que quiero es operarme y eso que me da pánico, pero es que sólo con no trabajar y estar con reposo no me pasa ni mejoro, sino que voy empeorando a medida que pasa el tiempo". Asimismo, lamenta que "ahora parece que estoy teniendo problemas de estómago y ya me han advertido de que la medicación que tomo podría provocarme una úlcera".

La intervención paliaría unos dolores que, señala, "unos días llevo mejor y otros, peor". El caso es que lleva diez meses de baja laboral y ocho en la lista de espera -"y eso que tengo prioridad 2"- con una dolencia que le impide estar mucho tiempo de pie o sentada, caminar demasiado o hacer esfuerzos.

Pero de todo se puede extraer algo positivo. "A mis médicos no los cambio por nada del mundo", sentencia.