Casi cinco meses después de que la desaparición de 123 exámenes de oposiciones pusiese en entredicho el sistema de seguridad utilizado por la Xunta, la Dirección Xeral de Función Pública ultima el nuevo procedimiento por el que se tendrán que regir todas las oposiciones a partir de ahora. La búsqueda de un diseño sin fisuras que impida episodios como el del pasado mes de octubre ha llevado a la Xunta a recurrir, de forma provisional, a una empresa privada con sede en Vigo para custodiar las pruebas. Una decisión que, en la práctica, obliga a trasladar decenas de exámenes por carretera cada vez que son requeridos para su corrección.

Una empresa de seguridad privada de Vigo se encarga desde el pasado mes de octubre de la guardia y custodia de todos los exámenes de oposiciones de Galicia. La decisión, motivada por la pérdida de 123 exámenes de acceso al cuerpo de arquitectos técnicos de la Xunta, ha provocado que en la práctica decenas de exámenes tengan que ser trasladados a Santiago por carretera cada vez que los miembros del tribunal se reúnen para deliberar y corregir algunos de estos ejercicios.

Fuentes de la Consellería de Presidencia reconocen que una parte de los exámenes custodiados en Vigo tuvieron que ser trasladados a Santiago en varias ocasiones por requerimiento del tribunal, pero aseguran que se trató de "hechos puntuales" y que el traslado se realizó siempre con "plenas garantías".

La mayor parte de los ejercicios custodiados por esta empresa de seguridad -que se corresponden con los siete procesos selectivos todavía en marcha en Galicia- "no se han movido nunca" del búnker en el que se almacenaron hace cinco meses, según explican las mismas fuentes. Y añaden que, en este momento, ya no hay motivos para tener que trasladar de nuevo las pruebas a Santiago, ya que la fase de corrección para la que se requerían los ejercicios ha finalizado.

Desde la Consellería de Presidencia justifican la elección de una empresa de Vigo para custodiar los exámenes argumentando que fue la que presentó en su momento la oferta más completa y la que ofrecía las "mejores condiciones y garantías de seguridad" para albergar en sus instalaciones las pruebas de acceso a una plaza en la Xunta.

La Administración autonómica prefirió sacrificar en parte el criterio de proximidad en aras de conseguir que los exámenes estuviesen custodiados lo mejor posible, ya que la empresa en cuestión dispone de cámaras de seguridad "perfectamente adaptadas" para albergar este tipo de documentación y "furgones blindados" propios para efectuar los traslados de las pruebas en caso de necesidad.

La responsabilidad sobre la custodia de los exámenes, con todo, recaerá en breve sobre los hombros de la propia Xunta, que ultima ya el diseño de su nuevo operativo de seguridad para impedir robos o extravíos como el de las pruebas de los arquitectos técnicos. Será entonces cuando los exámenes realicen su último traslado desde Vigo para ser almacenados en la nueva cámara acorazada que construye la Xunta en las dependencias de la Consellería de Presidencia.

Agentes de la policía autonómica y un sofisticado sistema de identificación de huellas velarán porque el acceso a los exámenes se haga con plenas garantías y sólo por parte de personal autorizado. Máxima seguridad para evitar nuevas desapariciones.