Los hijos también tienen la obligación de mantener a sus padres. Así consta en el Código Civil y de hecho durante el pasado año tres vigueses reclamaron en los juzgados que sus vástagos le pasen una pensión alimenticia al encontrarse ellos en una situación de extrema necesidad económica.

Los magistrados de los juzgados de Familia están acostumbrados a fijar, prácticamente a diario, las pensiones que los padres deben proporcionar a sus hijos menores de edad tras un proceso de separación. Y aunque ya no son tan frecuentes como hace años, tampoco son atípicos los casos entre cónyuges que se acaban de divorciar. Pero lo que sí es excepcional es que un padre o una madre acuda a la vía judicial para pedir que sus hijos les ayuden a subsistir: las estadísticas arrojan que las salas de Primera Instancia de la ciudad olívica celebraron en 2006 tres juicios por este motivo.

La ley es clara: existe la obligación general de prestación de "alimentos" entre determinadas personas ligadas por vínculos de parentesco. Los requisitos son que quién los pida, en este caso el padre, no tenga recursos y que su hijo disponga de posibilidades económicas suficientes.

"Es muy raro que haya este tipo de reclamaciones civiles, porque los hijos suelen atenderlos sin necesidad de llegar a pleitos", opina el decano del Colegio Oficial de Procuradores de Vigo, Jesús González Puelles, quien señala que el caso "más clásico" es el de los matrimonios ya de avanzada edad que pasan el usufructo de sus bie-nes (generalmente la vivienda) a sus hijos a cambio de que los mantengan. Con el paso del tiempo, estos últimos pueden incumplir este acuerdo de cuidar de sus progenitores. "Es entonces cuando presentan la reclamación en los juzgados", explica Puelles.

También puede ocurrir, simplemente, que el padre o la madre no tenga medios para poder subsistir ni posibilidad de trabajar y, ante esta situación y la reiterada negativa del vástago a mantenerlo, acuda ante el juez de Primera Instancia para solicitar la prestación de esta ayuda.

Denuncia

Si el magistrado resuelve a favor de que le pasen la pensión y esta obligación se incumple, el hijo, en caso de que exista una denuncia previa por estos hechos, puede ver embargados sus bienes, o incluso encontrarse inmerso en un procedimiento penal. Y es que el impago durante dos meses consecutivos o durante cuatro meses no consecutivos es constitutivo de un delito de abandono de familia. que está sancionado con una pena que va de ocho a veinte fines de semana de arresto.